La fuerte subida de los precios de la vivienda tiene una explicación: la escasez de oferta de vivienda
Los precios de la vivienda se aceleraron en el cuarto trimestre hasta el 11,3% interanual según la serie del INE basada en transacciones, máximo de la serie, que comienza en 2008. Dentro de una expansión generalizada, las subidas fueron algo mayores en las viviendas nuevas (12,3%) que en las de segunda mano (11,1%). La serie del ministerio basada en tasaciones presentaba un incremento del 7,0% interanual hasta 1.972 euros por metro cuadrado, un -6,2% por debajo del máximo de la burbuja inmobiliaria. Si ajustásemos el dato por la inflación, estaríamos un -31,7% por debajo. En el conjunto del año 2024, los precios crecieron un 8,4% según el INE y un 5,8% según el ministerio, tal y como ha analizado jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja.
Desde una perspectiva regional, el encarecimiento de la vivienda en España es generalizado, con subidas que van del 13,4% interanual en Andalucía y el 13,3% en Aragón hasta el 8,7% en Castilla La Mancha y el 8,6% en Baleares. Donde hay importantes divergencias es en los niveles de precios y en la evolución respecto al máximo de la burbuja inmobiliaria. Según la serie del INE, en España los precios de la vivienda han subido desde entonces un 9,0% con incrementos destacados en Baleares (26,8%), Andalucía (21,9%), Canarias (13,9%) y Madrid (12,8%), pero aún se sitúan por debajo en 9 regiones, sobre todo en Aragón (-12,3%), Castilla La Manca (-12,8%), La Rioja (-13,2%) y Navarra (-19,7%).
La escasez de oferta de vivienda se sigue manifestando en este fuerte encarecimiento. Más allá de que se pueda producir una ligera desaceleración en los próximos trimestres si atendemos a la evolución de las tasas intertrimestrales de 2024, todo apunta a que el mercado siga tensionado mientras no aumente la producción de viviendas. La expansión del 16,7% interanual en el número de visados de obra nueva concedidos en 2024 manifiesta la reacción de la oferta, pero los plazos de construcción y el bajo nivel de partida (128.000 visados en 2024 frente a unas necesidades que rondan los 300.000) revelan que esta expansión todavía es insuficiente cuando la demanda se beneficia del aumento de la población en edad de emanciparse, el crecimiento del empleo y los salarios y la reciente relajación de los tipos de interés.

