El cambio radical y poco conocido de las viviendas de Balsas Ebro Viejo en Zaragoza

La rehabilitación de las primeras 40 viviendas están ubicadas en la calle del Valle de Oza números 1, 3, 5 y 7.
Visita a la reforma de 40 viviendas de Balsas Ebro Viejo.
Visita a la reforma de 40 viviendas de Balsas Ebro Viejo.

El emblemático barrio de Balsas Ebro Viejo está experimentando una transformación sin precedentes gracias al proyecto europeo InCUBE, una iniciativa que busca modernizar y mejorar la calidad de vida de sus vecinos a través de la rehabilitación integral de sus edificios. La actuación piloto en Zaragoza se centra en la remodelación de los inmuebles ubicados en la calle Valle de Oza números 1, 3, 5 y 7, con una inversión de 984.345,25 euros.

Este proyecto innovador, enmarcado dentro del programa europeo Horizon, persigue la modernización de viviendas a través de la industrialización, la eficiencia energética y la digitalización, ofreciendo un modelo replicable a nivel europeo. Zaragoza se suma así a otras ciudades como Trento (Italia) y Groningen (Países Bajos) en la aplicación de estas soluciones de vanguardia.

El consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, ha visitado los trabajos junto al concejal delegado de Vivienda, José Miguel Rodrigo.

La rehabilitación de estos edificios no solo supone una mejora estética, sino que también incorpora soluciones de aislamiento térmico, energías renovables y una mejor accesibilidad para los vecinos. Una de las principales novedades es la instalación de módulos industrializados de fachada, los cuales facilitan el montaje, reducen los tiempos de obra y mejoran tanto la seguridad como el confort de los residentes.

Además, se instalará un nuevo ascensor, lo que supone un avance significativo en la accesibilidad del edificio, y se renovará parte de sus instalaciones para garantizar su correcta conservación.

TECNOLOGÍA DE VANGUARDIA

Para asegurar la precisión en las reformas, se ha realizado un escaneado del edificio mediante láser 3D y fotogrametría aérea con UAV, complementado con la metodología BIM, lo que ha permitido generar un gemelo digital del inmueble. Este modelo permite visualizar, analizar y planificar con exactitud cada paso del proceso de rehabilitación.

Otra gran innovación es la incorporación de un sistema de producción de energía renovable con paneles fotovoltaicos que se integrarán directamente en la cubierta del edificio. Estos paneles llegarán preinstalados mediante un sistema plug-and-play, facilitando su implementación y optimizando su eficiencia.

El proyecto no solo busca mejorar la eficiencia energética de estos edificios, sino que también fomenta la creación de una comunidad energética, una iniciativa que permitirá a los vecinos gestionar de manera colectiva la energía generada. Se plantea la posibilidad de ampliar esta comunidad con placas fotovoltaicas en el CEIP Eugenio López, un colegio cercano que podría beneficiarse de la producción energética compartida.

Asimismo, se ha instalado una oficina temporal a pie de obra, donde los vecinos pueden informarse a diario sobre el avance de las obras y consultar cualquier incidencia. A través de una pantalla interactiva, los residentes pueden conocer el estado de la rehabilitación y recibir avisos sobre posibles afecciones en los servicios.

INVERSIÓN Y FINANCIACIÓN

La financiación de este ambicioso proyecto proviene de los fondos europeos sobrantes de las convocatorias de rehabilitación de 2019 y 2020. En total, se han destinado 984.345,25 euros, lo que permite que cada vivienda pueda recibir hasta 24.600 euros en ayudas. Además, Zaragoza Vivienda ha aportado otros 198.713 euros para reforzar la intervención.

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