Valfondo, la gestora aragonesa de logística con 1.800 millones bajo gestión, ficha a un veterano de CBRE para su nueva etapa
Valfondo acaba de dar un paso relevante en su estructura directiva. La gestora aragonesa especializada en activos logísticos e industriales ha fichado a Alberto Larrazábal como nuevo director de inversiones y desarrollo de negocio, un movimiento que llega en un momento clave: Montepino, su principal vehículo de inversión, lanzado en mayo de 2021 junto a Bankinter, ha superado su ecuador y entra en una fase de consolidación y generación de valor. Con 1.800 millones de euros en activos bajo gestión y presencia en España, Portugal y Francia, la compañía se prepara para la siguiente etapa de crecimiento.
Larrazábal no llega de cualquier sitio. El nuevo director acredita más de treinta años de trayectoria en el sector inmobiliario, con paso por firmas internacionales de primera línea. Su último cargo relevante fue el de director nacional de industrial y logística en CBRE España, una de las mayores consultoras inmobiliarias del mundo, donde supervisó operaciones de gran escala en el segmento de naves industriales y plataformas logísticas.
Su incorporación a Valfondo responde a una lógica clara. La compañía ha pasado los últimos años construyendo cartera y desarrollando proyectos; ahora toca optimizarla. "El objetivo es consolidar estas dos capacidades y ampliar su alcance, manteniendo la excelencia operativa", ha señalado el propio Larrazábal tras su incorporación. Una declaración que resume bien la hoja de ruta: menos expansión acelerada, más maduración de lo conseguido.
Montepino entra en fase de consolidación
El contexto interno de Valfondo explica en buena medida el perfil buscado. Montepino, el vehículo lanzado hace casi cinco años junto a Bankinter, ha entrado en lo que la compañía describe como una etapa de maduración y estabilización de activos. El foco ahora está en optimizar la ocupación de la cartera, comercializar los desarrollos en curso y consolidar la generación de rentas recurrentes: el tipo de trabajo, en definitiva, para el que se necesita a alguien que haya visto muchos ciclos del mercado y sepa navegar la parte más técnica y comercial del negocio.
Los números avalan la solidez de la posición de partida. Valfondo gestiona en la actualidad 57 activos logísticos e industriales que suman una superficie bruta alquilable de 2.057.000 metros cuadrados, repartidos entre España, Portugal y Francia. El nivel de ocupación supera el 100%, un dato que en el sector inmobiliario indica que hay demanda por encima de la oferta disponible y que la cartera genera rentas de forma consistente.
El horizonte: 2.500 millones en tres años y nuevos mercados
La ambición de Valfondo no se detiene en la consolidación. Según ha avanzado el propio Larrazábal, la compañía prevé alcanzar los 2.500 millones de euros bajo gestión en los próximos tres años, apoyándose en tres palancas: la diversificación geográfica, el crecimiento de la cartera y el fortalecimiento continuo de su estructura organizativa.
En materia geográfica, Valfondo ha reforzado en los últimos meses su presencia en Francia y analiza ahora nuevas oportunidades en otros mercados europeos donde replicar su modelo. La clave es el concepto de corredor logístico: la compañía no elige ubicaciones al azar, sino que busca los ejes de distribución donde la demanda de espacio industrial y logístico de última generación crece con más fuerza.
Ese modelo —que integra en una misma estructura la financiación, la ejecución y el asset management— es, según la propia empresa, su principal diferencial competitivo. "Ha demostrado en los últimos años su capacidad para crear valor con un modelo y una visión a largo plazo", apunta Larrazábal. En el sector logístico, donde los proyectos se miden en décadas y los contratos de arrendamiento en años, esa visión no es un eslogan: es una condición de entrada.
Aragón, con PLAZA como referente logístico nacional y una posición geográfica privilegiada en el corredor del Ebro, sigue siendo el territorio de origen y uno de los mercados de referencia de una compañía que ya opera a escala europea.

