18.000 personas confinadas y cercadas por el fuego en Tarragona: así avanza el incendio
La emergencia provocada por el incendio forestal declarado este lunes en el término municipal de Paüls, en la provincia de Tarragona, ha llevado a las autoridades a decretar el confinamiento de unas 18.000 personas. El fuego, de alta intensidad, ha calcinado ya un total de 3.137 hectáreas, según datos actualizados de los Agentes Rurales. De las zonas afectadas, más de 1.100 hectáreas pertenecen al Parque Natural de Els Ports, uno de los espacios naturales más importantes de Cataluña.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha visitado el centro de mando de los Bombers en Tortosa. Desde allí ha asegurado que, si la evolución del incendio es favorable, podría lograrse su estabilización a última hora del día. Pese a ese posible avance, ha insistido en la necesidad de mantener la prudencia entre la población afectada.
Para reforzar las tareas de extinción, Illa solicitó el lunes la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), debido a la complejidad del incendio y al fuerte viento que complica los trabajos. Actualmente, cerca de 250 militares y más de 300 bomberos de la Generalitat trabajan sobre el terreno.
La Dirección General de Protección Civil mantiene activado el plan de emergencias Infocat. Como medida de prevención, se ha confinado a los habitantes de los municipios de Paüls, Xerta, Alfara de Carles, Aldover, Tivenys y Roquetes, así como a los vecinos de los barrios de Bítem, Jesús y Els Reguers, todos en el término de Tortosa. Además, se mantiene un confinamiento parcial en Pinell de Brai y Prat de Compte, donde se ha restringido la movilidad sin llegar al encierro domiciliario estricto.
La consellera de Interior y Seguridad Pública, Núria Parlon, ha confirmado que en el barrio de Remolins, en Tortosa, se ha levantado el confinamiento. Sin embargo, ha advertido que el incendio aún atraviesa horas críticas. Desde Paüls, ha pedido cautela a la población, reiterando que no se prevén evacuaciones masivas y que las medidas de confinamiento buscan minimizar los riesgos.
El fuego afecta principalmente a terreno forestal, con 2.292 hectáreas de superficie boscosa quemadas, 819 hectáreas agrícolas y 24 de uso urbano. Las condiciones meteorológicas, con ráfagas de viento Mistral de hasta 80 km/h en zonas elevadas, han dificultado notablemente las labores de contención.
Durante la jornada del lunes, el avance de las llamas obligó a endurecer de nuevo los confinamientos que horas antes se habían relajado. En la urbanización El Toscar, en Alfara de Carles, se procedió a evacuar a cerca de 50 personas como medida preventiva.
Protección Civil envió también alertas Es-Alert a los dispositivos móviles, instando al confinamiento inmediato en Tivenys, así como a que los vecinos de Xerta y Aldover no salieran de sus domicilios.
El incendio cruzó el río Ebro, lo que llevó a modificar el operativo de extinción. Las llamas alcanzaron parte del término de Tivenys, y la policía evacuó a algunos vecinos del Raval de Jesús, trasladándolos a zonas más seguras de Tortosa. Además, se detectaron focos secundarios fuera del perímetro principal, uno de ellos a 200 metros, lo que indica una elevada intensidad del fuego. Estos focos suelen originarse por brasas transportadas por el viento.
En la madrugada del martes trabajaban en la zona 260 efectivos y 79 dotaciones en un área de 1.600 hectáreas, aunque los Agentes Rurales apuntaban que, hasta ese momento, unas 570 hectáreas habían sido calcinadas principalmente en el entorno de Alfara de Carles.
En los trabajos de extinción participan medios aéreos como helicópteros, un equipo helitransportado de las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) y aviones FOCA del Ministerio para la Transición Ecológica. La caída de la noche y el avance del fuego motivaron que Bombers solicitara refuerzos adicionales a la UME, que respondió con el envío de una unidad de intervención desde su base en Zaragoza.
Las autoridades mantienen su llamamiento a la población para seguir estrictamente las indicaciones de Protección Civil ante la persistencia de condiciones meteorológicas adversas y la complejidad del incendio.


