Así vivieron el incendio de Lérida los aragoneses afectados por el humo: "Creíamos que estaba muy cerca"

El humo que provocaron los tres incendios que se declaraban ayer en Lérida llegó a alcanzar los 14.000 metros de altura
Imagen aérea del fuego que se declaraba ayer tarde en la provincia de Lérida/ DPH
Imagen aérea del fuego que se declaraba ayer tarde en la provincia de Lérida/ DPH

"El Ayuntamiento de Oliete informa a todo el vecindario que el humo visible en el ambiente no se debe a ningún incendio local, sino que procede de un gran incendio forestal declarado en la provincia de Lérida". Era parte de un bando que el alcalde Rogelio Villanueva se apresuraba a publicar tras las constantes confusiones por parte de vecinos de esta localidad del Bajo Martín que creían que tenían el fuego a la entrada de esta pequeña localidad.

Un fuego que se declaraba en realidad a 50 kilómetros de la frontera con Aragón. Un fuego agrícola en Torrefeta i Florejacs, en Lérida, que arrasaba más de 5.000 hectáreas. Entonces, si estaba tan lejos ¿Cómo se pudo percibir el denso humo a tanta distancia?

"¿Dónde esta el fuego?", repetían una y otra vez en varios grupos de 'WhatsApps' de agricultores y ganaderos del entorno de localidades como Muniesa, Belchite y Alacón. Inlcuso algunos de estos agricultores salían con sus tractores en busca de un fuego que creían cerca y con la intención de colaborar en todo lo posible para extinguirlo.

"Se recomienda a la población evitar permanecer en la calle durante largos periodos de tiempo; cerrar puertas y ventanas de viviendas y edificios para reducir la entrada de humo", repetían dando consejos a los más vulnerables a través del 'bando móvil' de estas localidades turolenses en las que "olía a quemado" y llegaba un denso humo.

"Me asusté porque me vino a la memoria el incendio que sufrimos un mes de agosto de hace tres años. Se quemó una zona de campo tras una tormenta y llegó el humo por el viento a la zona alta del pueblo. Tuvimos que bajar a todos al polideportivo", recuerda Villanueva, primer edil de Oliete.

Vientos de 125 km/h y un pirocúmulo de 14.000 metros de altura

"Huele mucho a humo; será mejor que entremos en casa hasta que nos digan algo", decía una vecina de Alacón. Los bandos se dirigían especialmente a las personas con problemas respiratorios, niños y mayores. "En caso de molestias graves o dificultades respiratorias, acudir al centro de salud más cercano", decían los bandos de estas localidades aragonesas.

Mientras, los bomberos de la Diputación Provincial de Huesca trabajaban con sus homólogos catalanes. "El humo que ha llegado a muchos puntos de la zona oriental de Huesca procede de un importante incendio en La Sagrera leridana. El fuerte viento de esta tarde ha sido el responsable de arrastrar hasta el este de la provincia el humo", decían en una nota de prensa.

Los bomberos de la Generalitat confinaban cerca de una decena de municipios en Lérida en prevención especialmente por el humo provocando por este primer gran incendio de la temporada veraniega que, desgraciadamente, dejaba dos personas fallecidas.

Más de 40 dotaciones terrestres y diez aéreas trabajaban en la extinción del fuego y contra la "fuerza" del viento que dejaban tormentas de agua y numerosos rayos en la zona de la Comarca leridana del Segarra.

Tras informar desde el 112 Aragón que el fuego estaba lejos pero que había que seguir tomando precauciones, muchos vecinos de las zonas afectadas en Aragón decidieron no salir de casa en toda la tarde noche, hasta ver disipado el humo que arrastró el fuerte viento en la zona, algo, para los expertos, excepcional.

Finalmente, a última hora de la tarde noche de ayer, las autoridades catalanas anunciaban que los incendios estaban controlados y el peligro inicial ya había pasado. Un susto que llegó a kilómetros de distancia y que en Aragón lo sintieron como si el fuego estuviese en la puerta de sus casas. 

Comentarios