El drama de los dos ahogados en Salou: sus cuerpos no pueden repatriarse
La familia de dos menores británicos fallecidos en un trágico ahogamiento en la playa Llarga de Salou ha iniciado una campaña de donaciones para costear la repatriación y entierro de sus cuerpos, que por el momento no pueden ser traídos al Reino Unido, según informa el Diari de Tarragona.
Los menores, Ameiya (13 años) y Ricardo (11 años), fallecieron el martes mientras disfrutaban de sus vacaciones en Salou, acompañados de sus padres y cuatro hermanos. El suceso tuvo lugar muy cerca del hotel Best Negresco, donde se alojaban, y en el momento del fatal accidente estaban junto a su padre, que fue rescatado y se encuentra fuera de peligro.
Para ayudar a los padres en este momento especialmente delicado, la familia ha creado una campaña en Gofundme bajo el lema "Ayúdanos a traer a Maya y Jubs a casa". El objetivo es recaudar los fondos necesarios para la repatriación y el entierro en el Reino Unido, ya que los cuerpos aún permanecen en España y el proceso administrativo no permite una gestión inmediata .
Según la tía de los menores, Macalia Del Brocco, consultaron con la embajada del Reino Unido y se les indicó que el procedimiento para repatriar los cuerpos podría demorar hasta 15 días. "Son quince días en los que están allí, todavía en otro país, con la mitad de su familia desaparecida y nosotros sin estar con ellos", lamenta Del Brocco .
No obstante, en apenas dos días desde el lanzamiento de la iniciativa, la familia ha logrado recaudar unas 44 000 libras. Estos fondos contribuirán a mitigar la carga financiera que afrontan los padres, cubriendo los gastos asociados a la repatriación y permitiendo ofrecer a Ameiya y Ricardo la despedida digna que merecen .
Este trágico episodio supone la primera muerte de un menor por ahogamiento en las playas de la Costa Daurada desde marzo de 2024, cuando un joven de 16 años perdió la vida al lanzarse al mar desde la playa del Miracle, en Tarragona . En lo que va de 2025, se han registrado 13 ahogamientos mortales en el litoral catalán, seis de ellos desde el inicio oficial de la temporada de baño el 15 de junio —una cifra que iguala a la de todo el verano anterior— .