Ocho de cada diez progenitores creen que sus hijos no hacen 'bullying' pero el fenómeno crece

Casi el 25% de los menores en España afirma haber sido víctima de acoso escolar.

Este jueves se conmemora el Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, una fecha que busca poner el foco en la compleja realidad del acoso en las aulas, un problema que afecta a millones de menores en todo el mundo. Sin embargo, mientras las cifras y las experiencias de las víctimas continúan al alza, la percepción de muchos padres parece estar desconectada de esta realidad.

De acuerdo con los datos del último informe de Educar es Todo, ocho de cada diez padres piensan que sus hijos no serían capaces de acosar a otros compañeros en el colegio. Este contraste entre la percepción y la realidad preocupa a los expertos, que alertan sobre la falta de conversación y conciencia en las familias. Casi el 25% de los menores en España afirma haber sido víctima de acoso escolar.

A pesar de la inquietud que genera el acoso escolar, la mayoría de los padres no abordan el tema directamente con sus hijos. Este silencio podría ser una de las razones por las que casi el 60% de los progenitores se considera responsable del comportamiento que sus hijos puedan tener en la escuela, incluyendo el acoso.

La violencia y el acoso escolar son realidades arraigadas en la sociedad española. Los datos de UNICEF indican que entre el 83% y el 91% de los menores han experimentado alguna forma de violencia en algún momento de sus vidas, un fenómeno que suele permanecer oculto y en muchos casos, normalizado. Las estadísticas revelan también que uno de cada tres jóvenes podría estar siendo víctima de bullying, y que una minoría de estos casos llega a denunciarse.

En este contexto, Naciones Unidas lanzó el pasado 2 de noviembre la Guía para la Infancia sin Violencias, un documento que busca orientar a familias, educadores y autoridades en la creación de entornos seguros para los menores. Género, edad, ubicación geográfica o situación socioeconómica son factores que pueden influir en la probabilidad de que un niño o adolescente sea víctima de violencia o acoso escolar.

La situación es especialmente preocupante en el caso de las niñas, que se enfrentan a mayores niveles de inseguridad en comparación con los chicos. Según un estudio del Grupo GReVIA, mientras 66% de los chicos se siente seguro en línea, solo el 41% de las chicas comparte esta percepción. Además, en el espacio público, casi la mitad de los menores no se siente seguro, lo cual refleja una significativa brecha de protección.

La lucha contra el acoso escolar no se limita a sancionar a los agresores o a apoyar a las víctimas; implica un cambio cultural profundo que comience en el hogar. Casi ocho de cada diez padres consideran que ellos mismos pueden contribuir a erradicar el acoso en la escuela, pero la falta de diálogo y educación en este sentido sigue siendo un obstáculo importante.

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