Así cobró un hombre la pensión de su padre fallecido durante 15 años: ganó 317.000 euros
Un hombre ha sido condenado por apropiación indebida durante más de 15 años de la pensión de su padre fallecido, sumando un total de 317.465 euros cobrados por la Seguridad Social. El Tribunal Supremo ha ratificado la sentencia que declara culpable de un delito contra la Seguridad Social española, siendo un ejemplo perfecto de como un simple error administrativo puede dar lugar a un fraude millonario si se encuentra a alguien dispuesto a aprovecharse del sistema.
COBRÓ DURANTE 15 AÑOS LA PENSIÓN DE UN MUERTO Y LO USÓ PARA GASTOS PERSONALES
La historia comienza en 1999, cuando falleció Faustino, pensionista del Instituto Social de la Marina (ISM). Su viuda, Margarita, notificó el fallecimiento y solicitó la pensión de viudedad, que le fue concedida. Sin embargo, la pensión del difunto siguió ingresándose mensualmente en la cuenta bancaria que compartían.
Su hijo Cornelio, que fue añadido como cotitular de la cuenta, asumió el control exclusivo del dinero y durante más de una década lo utilizó a sabiendas de que no le correspondía. Cuando en 2005 falleció también su madre, no comunicó su muerte ni a la Seguridad Social ni al banco, y empezó a quedarse con el 100% de la prestación.
Estos fondos fueron destinados a comprar ropa, electrodomésticos, libros, combustible, joyas o restaurantes. También realizó transferencias a cuentas personales y de su entorno, incluidas las de su pareja, e incluso domiciliaciones bancarias para seguros.
EL BANCO Y LA SEGURIDAD SOCIAL NO DETECTARON EL FRAUDE DURANTE AÑOS
Ni la Seguridad Social ni Caixabank detectaron la irregularidad durante más de 15 años, a pesar de que la normativa obliga a verificar periódicamente la supervivencia de los titulares de prestaciones públicas.
No fue hasta julio de 2015 cuando la entidad financiera comunicó finalmente el fallecimiento de Faustino, y los pagos se detuvieron. Para entonces, el acusado ya había recibido más de 317.000 euros de forma indebida.
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife lo condenó en 2021 a dos años de prisión, una multa de 400.000 euros, la devolución de 231.306,91 euros al ISM y la prohibición de acceder a subvenciones públicas durante cuatro años. Además, se declaró responsable civil subsidiaria a Caixabank, por no haber cumplido su deber de control, aunque la entidad ya había restituido 79.682 euros correspondientes a los últimos cuatro años de cobros ilegítimos.
EL SUPREMO RESTAURA LA CONDENA TRAS UN RECURSO QUE INTENTÓ ANULARLA
En 2022, Cornelio fue absuelto por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias, al considerar que la Administración ya conocía el fallecimiento y que la responsabilidad era del sistema burocrático. Sin embargo, el Instituto Social de la Marina recurrió la sentencia ante el Tribunal Supremo, con el respaldo del Ministerio Fiscal.
Finalmente, el Supremo ha revocado la absolución y ha restaurado la condena original. En su argumentación, el alto tribunal no considera que el acusado fuera simplemente pasivo. Al contrario, lo señala como actor consciente del fraude, que ocultó la muerte de sus padres, gestionó activamente la cuenta y se benefició del dinero durante años.


