España y Argelia sellan una mejora de sus relaciones tras la crisis diplomática de 2022
El ministro español José Manuel Albares y su homólogo argelino, Ahmed Attaf, se reúnen en el G20 para reforzar las relaciones bilaterales
España y Argelia han dado un nuevo paso hacia la normalización de sus relaciones tras la crisis diplomática de 2022, provocada por el respaldo español al plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara Occidental. En el marco de la reunión del G20 en Johannesburgo (Sudáfrica), los ministros de Asuntos Exteriores de ambos países, José Manuel Albares y Ahmed Attaf, han mantenido un encuentro para reforzar la cooperación y consolidar el acercamiento político y económico.
RECUPERACIÓN DE LAS RELACIONES TRAS AÑOS DE TENSIONES
La reunión entre Albares y Attaf se produce en un momento clave para las relaciones bilaterales. En los últimos meses, Argelia ha levantado los vetos comerciales impuestos a España y ha restablecido su representación diplomática en Madrid, con el regreso de su embajador a finales de 2023. Este encuentro es el primero de carácter formal desde el inicio de la crisis, y según fuentes diplomáticas, se ha desarrollado en un clima "cordial y positivo".
Durante la reunión, Albares ha agradecido a Argelia su papel en la liberación de un ciudadano español secuestrado en enero, gesto que refuerza la cooperación entre ambos países en materia de seguridad y lucha contra el terrorismo. Ambos ministros han destacado la importancia de la colaboración en ámbitos estratégicos como la economía, la inmigración y la estabilidad regional.
UN VIAJE PENDIENTE Y RETOS POR RESOLVER
A pesar de los avances diplomáticos, sigue pendiente la visita oficial de Albares a Argelia, programada para febrero de 2024 y cancelada en el último momento por desavenencias en la agenda. Este viaje estaba previsto como un gesto definitivo de reconciliación entre ambos países, pero su aplazamiento deja en el aire algunos puntos clave en la relación hispano-argelina.
Uno de los temas más sensibles sigue siendo el papel de Argelia en la cuestión del Sáhara Occidental, un territorio cuya soberanía sigue generando tensiones en el norte de África. Mientras España ha respaldado la propuesta de Marruecos, Argelia sigue defendiendo la autodeterminación saharaui, lo que ha complicado los lazos entre ambas naciones.
Aun así, el encuentro en el G20 demuestra una voluntad mutua de avanzar en la cooperación, dejando atrás las disputas recientes y consolidando una relación basada en el respeto y el interés común.

