España lleva un 33% más de lluvia de lo normal desde octubre: el interior de Aragón, la excepción
El año hidrológico arrancó en octubre con fuerza y no ha aflojado. Las precipitaciones acumuladas en España desde el 1 de octubre suman 465 litros por metro cuadrado, un 33% más de lo normal, que se sitúa en 349 l/m2. Así lo recogen los últimos datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que confirman un comportamiento claramente por encima de la media en la mayor parte del territorio peninsular. Con una excepción notable: el interior de Aragón.
Mientras el cuadrante suroeste de la Península, Extremadura, puntos de la fachada mediterránea y el delta del Ebro acumulan precipitaciones que en algunos casos duplican los valores normales, una zona reducida del interior aragonés forma parte del grupo de territorios donde las lluvias no han superado lo habitual en este periodo. Junto a Aragón, la franja cantábrica que va de Asturias al País Vasco es la otra gran excepción en un mapa peninsular dominado por el superávit hídrico.
Para Aragón, históricamente castigada por la sequía y con una dependencia estructural del agua del Ebro y sus afluentes para el regadío y el abastecimiento, quedarse por debajo de la media en un año especialmente lluvioso para el resto de España es un dato que merece seguimiento. La AEMET no detalla en este informe qué zonas concretas del interior aragonés registran ese déficit ni en qué magnitud, por lo que habrá que esperar a datos más desagregados para evaluar su impacto.
Un año hidrológico marcado por las lluvias
En el conjunto de España, el balance es claramente positivo. Las precipitaciones de la última semana de febrero y primeros días de marzo afectaron a la mitad norte y al Levante peninsulares, con acumulados de entre 20 y 30 l/m2 en los principales observatorios. En Canarias, las lluvias fueron más intensas: el interior de Tenerife superó los 100 l/m2 en ese periodo, con un máximo de 124 l/m2 en el observatorio de Izaña.
Tanto Canarias como Baleares registran también precipitaciones por encima de lo normal en este año hidrológico, con la excepción de la mitad sur de las islas de mayor relieve canarias y la mitad este de Mallorca.
El superávit hídrico acumulado es una buena noticia para los embalses y para el sector agrícola en las zonas beneficiadas, aunque los episodios de lluvia intensa registrados en algunos puntos del Mediterráneo y el suroeste peninsular han venido acompañados de daños materiales. El equilibrio entre el agua necesaria y el agua excesiva sigue siendo, como cada año, uno de los grandes retos de la gestión hídrica en España.