Marina D'Or es un cementerio turístico... pero quiere resucitar y con campo de golf
Marina d’Or lucha contra el abandono mientras sus planes de expansión se tambalean.
Marina d'Or, el emblemático complejo turístico ubicado en Oropesa de Mar, fue en su momento un referente del turismo de masas en España. Inaugurado en el año 2000, ofrecía hoteles de lujo, apartamentos en primera línea de playa y una amplia gama de opciones de ocio para toda la familia. Sin embargo, 25 años después, el complejo muestra evidentes signos de abandono y deterioro.
Muchas de las instalaciones se encuentran en mal estado, con edificios deteriorados, baños destrozados y áreas comunes descuidadas. A pesar de que los nuevos propietarios, el grupo Magic World, han anunciado una inversión para reformar el complejo y convertirlo en un balneario en 2025, actualmente numerosas zonas permanecen desatendidas.
Intentos de revitalización: El caso de Marina d'Or golf
Paralelamente, la empresa Comercializadora Mediterránea de Vivienda (Comervi), propiedad de Jesús Ger, ha mostrado interés en reactivar el proyecto Marina d'Or Golf, también conocido como "Mundo Ilusión". Este ambicioso plan urbanístico, concebido hace dos décadas, abarcaba más de 18 millones de metros cuadrados e incluía campos de golf, hoteles temáticos, pistas de esquí artificial y más de 30.000 viviendas.
Sin embargo, el Ayuntamiento de Cabanes, donde se ubicaría gran parte del proyecto, ha rechazado la propuesta, argumentando que no se ajusta a la Estrategia Territorial de la Comunitat Valenciana y que no es sostenible desde el punto de vista medioambiental.
El futuro de Marina d'Or y su impacto en el turismo
La situación actual de Marina d'Or refleja los desafíos que enfrentan los grandes complejos turísticos que surgieron durante el auge del turismo de masas en España. El deterioro de sus instalaciones y los fracasos en proyectos de expansión ponen de manifiesto la necesidad de replantear el modelo turístico hacia uno más sostenible y respetuoso con el medio ambiente. La revitalización de estos espacios requiere no solo inversiones económicas, sino también una visión que se alinee con las nuevas tendencias y demandas del turismo actual.

