Tu perro o tu gato ya son parte de tu red social según el Gobierno: así lo recoge la nueva ley

El Marco Estratégico Estatal de las Soledades, que orientará las políticas públicas hasta 2030, reconoce el vínculo humano-animal como parte del bienestar social.

El Gobierno de España ha dado un paso que hasta ahora no tenía reflejo en ningún documento oficial de política social: reconocer a los animales de compañía como parte de la red social de las personas. El reconocimiento llega a través del Marco Estratégico Estatal de las Soledades, impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales que encabeza Pablo Bustinduy, y que fijará las líneas de actuación pública para reducir la soledad en España entre 2026 y 2030.

El dato que justifica el marco es contundente: una de cada cinco personas en el país vive en soledad. No la soledad elegida, sino la que duele.

Qué dice exactamente el documento

El Marco Estratégico aborda la soledad desde un enfoque multidimensional, reconociendo que cada experiencia es distinta según la trayectoria vital, el entorno y el contexto social y cultural de cada persona. Uno de sus principios clave es la diversidad: garantizar el acceso en igualdad de condiciones a recursos, apoyos y espacios de relación, sin exclusiones.

Es en ese contexto donde aparecen los animales de compañía. El documento plantea reforzar la inversión pública para incorporar apoyos humanos, tecnológicos o animales, y subraya la importancia de evitar la ruptura de vínculos significativos, incluidos los afectivos con mascotas, especialmente en situaciones de vulnerabilidad o cambios vitales importantes: una hospitalización prolongada, el ingreso en una residencia, una separación o la pérdida de autonomía.

Para ello, el marco propone facilitar que esos vínculos puedan mantenerse siempre que sea compatible con la seguridad, el bienestar y la autonomía de las personas. En la práctica, esto abre la puerta a que las administraciones diseñen recursos y protocolos específicos para que quienes tienen mascotas no se vean forzados a abandonarlas en los momentos en que más las necesitan.

Por qué importa este reconocimiento

La inclusión de los animales de compañía en un marco de políticas públicas no es un gesto simbólico menor. Durante años, el vínculo entre personas y mascotas ha sido ampliamente documentado por la psicología y la medicina: reduce el estrés, combate el aislamiento, estructura la rutina diaria y, en muchos casos, actúa como el único estímulo social de personas que viven solas. Lo sabía cualquiera que tuviera un perro al que sacar cada mañana. Lo sabe ahora también el Boletín Oficial del Estado.

En España hay más de treinta millones de animales de compañía registrados. Muchos de ellos conviven con personas mayores que viven solas, con personas en situación de exclusión social o con individuos que atraviesan crisis vitales. Para una parte significativa de esa población, la mascota no es un lujo ni un entretenimiento: es compañía real en el sentido más literal de la palabra.

El contexto: la soledad como problema de salud pública

España no es el único país que ha empezado a tratar la soledad como una cuestión de salud pública. Reino Unido creó en 2018 el primer ministerio dedicado específicamente a combatir el aislamiento social. Japón hizo lo propio en 2021. La Organización Mundial de la Salud la considera ya una de las grandes amenazas sanitarias del siglo, comparable en impacto a fumar quince cigarrillos al día.

El Marco Estratégico Estatal de las Soledades es la respuesta española a ese diagnóstico. Un documento que reconoce, entre otras cosas, que combatir la soledad no pasa solo por crear más centros de día o reforzar los servicios sociales, sino también por preservar los vínculos que cada persona ya tiene. Y eso, para millones de españoles, incluye al animal que los espera en casa.