Las 2 únicas pizzas de supermercado 'saludables': según la OCU
Comer una buena pizza mientras ves una película o tu serie favorita resulta ser el día de la semana preferido de muchos. Forma parte del menú habitual de miles hogares y suele asociarse con momentos de ocio, reuniones con amigos o planes improvisados en casa. No sorprende que esté presente en prácticamente todos los supermercados, con múltiples opciones para todos los gustos y bolsillos. Sin embargo, tras la comodidad que ofrecen estos productos precocinados se esconden riesgos para la salud que no todos tienen en cuenta.
Preparar una pizza casera es, sin duda, la opción más saludable, ya que permite controlar la calidad de los ingredientes, el tipo de masa y la cantidad de sal o grasas. Pero cuando el tiempo escasea, muchos consumidores recurren a las versiones refrigeradas o congeladas. ¿El problema? La mayoría de estas pizzas están lejos de ser recomendables desde el punto de vista nutricional. Y así lo ha demostrado un reciente estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que ha puesto el foco en lo que realmente llevan estas pizzas y cuáles son, de entre todas, las menos perjudiciales.
LAS DOS ÚNICAS PIZZAS APROBADAS
La OCU ha llevado a cabo un análisis exhaustivo de 150 pizzas precocinadas comercializadas en supermercados de toda España. En el estudio se incluyeron tanto pizzas congeladas como refrigeradas, abarcando una amplia gama de sabores y formatos: desde las clásicas de jamón y queso hasta opciones vegetales o al estilo horno de piedra. El criterio principal del informe fue la calidad nutricional de las pizzas, centrando la evaluación en factores como la presencia de aditivos, el contenido de sal, las grasas saturadas y la proporción de ingredientes naturales.
El resultado fue revelador: únicamente dos pizzas fueron calificadas como saludables. Se trata de la pizza Veggie Lovers de Garden Gourmet y la pizza Vegetale de Forno di Pietra (Buitoni). Ambas destacan por su escasa cantidad de aditivos, una proporción reducida de grasas saturadas y, en especial, por su alto contenido en verduras frescas. En cuanto al precio, ambas opciones ofrecen además una buena relación calidad-precio. La Veggie Lovers ronda los 6,89 euros, mientras que la Vegetale de Buitoni está disponible por aproximadamente 3,65 euros.
¿POR QUÉ LA MAYORÍA DE PIZZAS NO SON SANAS?
Más allá del número de calorías que aporta una porción de pizza precocinada (unas 500 kcal por ración estándar en la mayoría de los casos), la OCU señala otros aspectos aún más preocupantes. El estudio destaca especialmente el elevado contenido en sal de la mayoría de estas pizzas, advirtiendo que media pizza puede cubrir hasta el 50% del consumo máximo diario recomendado por la OMS. Esta cifra pone en evidencia el abuso de sal como conservante o potenciador del sabor en este tipo de productos.
También se detecta un abuso de grasas saturadas, especialmente en las pizzas con alto contenido en quesos de baja calidad o en embutidos procesados. En muchos casos, se utilizan ingredientes ultraprocesados que, a pesar de aparentar ser naturales, contienen una larga lista de aditivos, potenciadores de sabor y aceites poco recomendables para la salud cardiovascular. Además, la escasa cantidad de fibra y proteínas en estas opciones provoca que muchas personas no se sientan saciadas tras consumirlas, lo que contribuye a una ingesta excesiva de calorías a lo largo del día.

