Óscar Puente anuncia un giro absoluto en Renfe: llegan los nuevos AVE que irán a 350 km/h
El sistema ferroviario español se prepara para un cambio de escala. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha impulsado un ambicioso plan para renovar la flota de alta velocidad de Renfe con trenes capaces de alcanzar los 350 kilómetros por hora, una velocidad inédita en la operación comercial actual en España.
La iniciativa, que se materializa en la compra de hasta 30 nuevos trenes ampliables a 40, supone la mayor inversión en material rodante de alta velocidad en la historia de Renfe, con un presupuesto inicial de 1.362 millones de euros.
Un salto tecnológico para la alta velocidad española
El anuncio marca un punto de inflexión en la estrategia ferroviaria del Gobierno. Los nuevos convoyes estarán diseñados para circular a 350 km/h, frente a los actuales límites comerciales de 300 km/h en la mayoría de líneas españolas.
Aunque algunos trenes ya han alcanzado esa velocidad en pruebas, España no dispone aún de servicios regulares a ese nivel. Este nuevo material permitirá dar ese salto, siempre que la infraestructura esté adaptada.
En este sentido, el Ministerio prevé actuaciones en corredores clave como la línea Madrid-Barcelona, donde ya se están planificando mejoras —como el cambio de traviesas— para elevar la velocidad máxima y reducir el tiempo de viaje hasta menos de dos horas.
Más capacidad, accesibilidad y servicios a bordo
Los nuevos trenes no solo serán más rápidos. También estarán diseñados para responder al crecimiento de la demanda. Cada unidad contará con al menos 450 plazas, distribuidas en distintas clases, lo que permitirá aumentar significativamente la oferta de asientos.
Además, incorporarán tecnología de última generación, con mejoras en accesibilidad para personas con movilidad reducida, espacios para bicicletas y servicios a bordo como cafetería, en línea con las exigencias actuales del transporte ferroviario.
Un plan para responder a la crisis del sistema ferroviario
El anuncio llega en un momento delicado para Renfe, marcado por incidencias, retrasos y una creciente competencia tras la liberalización del mercado ferroviario.
La renovación de la flota busca modernizar el parque de trenes, mejorar la fiabilidad del servicio y absorber el aumento de viajeros, que no ha dejado de crecer en los últimos años.
La urgencia es tal que uno de los criterios clave en la licitación será el plazo de entrega de los trenes, con el objetivo de disponer de las primeras unidades en unos 40 meses y completar la flota en algo más de seis años.
Competencia tecnológica y grandes fabricantes en juego
El contrato ha despertado el interés de los principales fabricantes internacionales. Empresas como Siemens, Hitachi, Alstom o Talgo parten como candidatas a suministrar los nuevos trenes, en una adjudicación que marcará el futuro de la alta velocidad en España.
Los modelos que se barajan incorporan tecnologías capaces de superar incluso los 350 km/h, aunque su implantación dependerá de factores técnicos, regulatorios y económicos.
Un cambio de modelo en la alta velocidad
El proyecto impulsado por Puente no es solo una renovación de flota. Supone un cambio de modelo en la alta velocidad española, orientado a trenes más rápidos, con mayor capacidad y adaptados a un mercado más competitivo.
España, que ya cuenta con una de las redes de alta velocidad más extensas del mundo, busca así consolidar su posición como referente internacional en transporte ferroviario.
El reto, ahora, será doble: adaptar la infraestructura para alcanzar los 350 km/h reales y garantizar que esta nueva generación de trenes contribuya a resolver los problemas actuales del sistema.
Porque el salto tecnológico está en marcha, pero su éxito dependerá de que la velocidad llegue también a la experiencia del usuario.

