La juez procesa al novio de Ayuso por fraude fiscal y falsificar documentos
La jueza procesa a Alberto González Amador, pareja de Ayuso, por defraudar 350.000 euros a Hacienda con facturas falsas tras su millonario negocio de mascarillas durante la pandemia.
Alberto González Amador, actual pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, ha sido procesado por dos delitos de fraude fiscal y uno de falsedad documental, según ha dictado la jueza Inmaculada Iglesias, titular del Juzgado de Instrucción número 19 de Madrid. El auto de pase a procedimiento abreviado supone el cierre de la instrucción de la pieza principal del caso, que gira en torno al supuesto fraude de más de 350.000 euros a Hacienda vinculado a sus negocios durante la pandemia.
EL NEGOCIO DE LAS MASCARILLAS Y EL ORIGEN DEL CASO
La causa parte de una operación de compraventa de mascarillas en plena pandemia que reportó a González Amador cerca de dos millones de euros en beneficios. Sin embargo, la Agencia Tributaria detectó discrepancias significativas en sus declaraciones fiscales: en 2020, sus ingresos se multiplicaron por seis, superando los 2,3 millones de euros, pero solo declaró 8.400 euros de beneficio.
El fraude se habría cometido a través de la emisión de facturas falsas por parte de empresas externas, utilizadas para simular gastos ficticios que reducían artificialmente los beneficios de sus sociedades y, por tanto, la tributación. En total, se identificaron 15 facturas irregulares por un importe de 1,7 millones de euros, con las que presuntamente evitó pagar más de 350.000 euros en los ejercicios de 2020 y 2021.
LA JUEZA ASUME LA TESIS DE HACIENDA
La magistrada respalda la versión ofrecida por la Agencia Tributaria y descarta todas las explicaciones aportadas por la defensa del empresario. Subraya que González Amador, “conocedor de sus obligaciones tributarias”, actuó “de forma consciente y voluntaria” al presentar declaraciones que no reflejaban la realidad de su actividad económica.
Además del empresario, también han sido procesados su supuesto testaferro, el mexicano Maximiliano Niederer, y tres vecinos de un pueblo de Sevilla que habrían facilitado sociedades pantalla para articular el fraude. Por el contrario, se ha archivado la causa contra el asesor fiscal Javier Gómez Fidalgo, al no hallarse indicios suficientes de su implicación.
PACTO FALLIDO Y NUEVA PIEZA SEPARADA
Durante la investigación, la defensa de González Amador llegó a proponer un acuerdo con la Fiscalía para evitar el juicio: reconocer los delitos a cambio de una condena de ocho meses de cárcel y una multa, lo que le habría evitado el ingreso en prisión. Sin embargo, la apertura de una pieza separada para investigar delitos adicionales —como corrupción en los negocios y administración desleal— hizo que desistiera del acuerdo.
Esta segunda línea de investigación, que continúa su curso, será dirigida a partir de ahora por un nuevo juez, tras la jubilación prevista de la magistrada Iglesias en junio.
A UN PASO DEL JUICIO
El procesamiento deja a Alberto González Amador a las puertas del juicio oral, en un procedimiento con derivadas que trascienden lo judicial, dado su vínculo con una de las principales figuras políticas del país. La decisión judicial refuerza las acusaciones de la Agencia Tributaria y de la Fiscalía, y perfila un escenario judicial comprometido para el empresario.

