Puigdemont cruza la frontera sin ser detenido y reaparece en Barcelona tras 7 años huido de la Justicia
Carles Puigdemont ha hecho su regreso a Barcelona después de 2.475 días de permanecer huido de la Justicia española. La reaparición del expresidente catalán se produjo a las puertas del Parlament, acompañado por la cúpula de su partido, Junts, y una multitud de seguidores separatistas, justo antes de la investidura de Salvador Illa como presidente de la Generalitat.
Puigdemont, que cruzó la frontera sin ser detenido, ha marcado su regreso con una clara intención de desafiar tanto al Estado como a la Justicia. Su reaparición parece ser un último intento de boicotear la investidura de Salvador Illa, que se espera que comience a las 10:00 horas del jueves en el Parlament. La investidura de Illa, que llegó a un acuerdo con ERC a cambio de la soberanía fiscal para Cataluña, ha sido un punto de conflicto para Puigdemont, quien ha intentado interferir en el proceso y generar incertidumbre.
El regreso de Puigdemont se produce en un momento crítico para el independentismo catalán. El expresidente ha lanzado amenazas a la Justicia y al Estado, especialmente tras haber quedado fuera del amparo de la Ley de Amnistía. Su descontento con el pacto entre Esquerra y el PSC, que ha permitido a Illa sumar los votos necesarios para ser investido presidente, ha avivado su desafío a la situación política actual.
En una carta publicada el pasado fin de semana, Puigdemont expresó su preocupación por la posibilidad de ser detenido, citando el acuerdo de ERC con el PSC como un factor que podría acelerar su captura. “Siempre he estado consciente de este riesgo, pero he preferido esperar a publicar este texto después de conocer la decisión de los militantes republicanos para que no se me acusara de chantaje emocional”, escribió en su misiva, que ha intensificado la guerra interna en el independentismo.
A nivel judicial, el juez Pablo Llarena mantiene las órdenes de detención contra Puigdemont, quien está procesado por malversación agravada y desobediencia. La reciente reforma del Código Penal, acordada entre el Gobierno de Pedro Sánchez y Esquerra, no ha afectado el estatus legal de Puigdemont, quien sigue enfrentando cargos que no están amparados por la Ley de Amnistía.
Puigdemont se fugó de España el 29 de octubre de 2017, tras salir oculto del garaje de su casa en Sant Julià de Ramis con la ayuda de su esposa. Tras cruzar la frontera por carretera, se reunió con un grupo de ex consellers en Marsella y, desde allí, voló a Bruselas, donde protagonizó una rueda de prensa en el centro internacional de la capital belga.
Su reaparición en Barcelona marca un momento crucial para el futuro del independentismo catalán y plantea preguntas sobre las próximas acciones del expresidente en su enfrentamiento con la Justicia y el Estado español. Mientras tanto, el Parlament se prepara para el debate de investidura que podría tener un nuevo giro en función de los acontecimientos relacionados con Puigdemont.