El curioso regalo de Letizia al Papa León XIV y por qué puede vestir de blanco en el Vaticano
Felipe VI y la reina Letizia han mantenido este viernes su primera audiencia con el Papa León XIV en la Biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano, un encuentro de carácter privado celebrado a las 10:30 de la mañana que refuerza los lazos entre España y la Santa Sede y llega tres meses antes de la visita del Pontífice a nuestro país, prevista del 6 al 12 de junio.
La recepción arrancó con un detalle que no pasó desapercibido. León XIV saludó a los monarcas con un «Buenos días» en español, un idioma que el Pontífice domina con soltura desde sus años de labor pastoral en Perú. "Nos alegra mucho poderle saludar y visitar", respondió Felipe VI, en un intercambio recogido en el vídeo compartido por la Casa Real.
No era la primera vez que los Reyes y el Papa coincidían. Sus Majestades ya habían tenido ocasión de saludar al Santo Padre el 18 de mayo del año pasado, durante la misa del Pontificado, un acto en el que expresaron al Pontífice su deseo de que visitara España. León XIV no tardó en responder a la invitación: en junio recorrerá Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife en una gira de seis días.
La manta de lana merina asturiana
Entre los gestos de la jornada, destacó el regalo que doña Letizia entregó al Papa: una manta de color blanco confeccionada en lana merina de Asturias, una pieza artesana creada por Alianza por la Lana, la iniciativa que reúne a profesionales de toda la cadena de producción de este tejido natural, desde ganaderos hasta diseñadores y fabricantes.
Una elección cargada de significado: el blanco de la manta se corresponde con el color litúrgico del Papa, y el origen artesanal de la pieza subraya el vínculo con la producción tradicional española. Además, Letizia es originaria de Asturias y es una forma de hacer un guiño con su pasado familiar y el sentimiento personal.
El privilegio del blanco
Doña Letizia acudió al Vaticano vestida de blanco, haciendo uso de un privilegio histórico reservado a un reducido círculo de jefas de Estado y reinas católicas que les permite —a diferencia del resto de visitantes, que deben vestir de negro ante el Pontífice— lucir ese color en las audiencias papales. Es un derecho reconocido desde hace siglos por el protocolo vaticano y que la Reina ha ejercido en anteriores visitas a la Santa Sede.
Los monarcas llegaron al Patio de San Dámaso acompañados por el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y la embajadora de España ante la Santa Sede, Isabel Celáa. Ambos participaron en la recepción en las puertas del Palacio Apostólico.
Un viaje histórico en el horizonte
La audiencia de este viernes cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta el contexto: la visita de León XIV a España en junio será la primera de un Papa en quince años. La última fue la de Benedicto XVI en 2011. El Papa Francisco, pese a sus reiterados vínculos con el mundo hispanohablante, nunca llegó a visitar nuestro país durante su pontificado.
Para Felipe VI tiene, además, un significado añadido: será la primera visita papal durante su reinado. La última vez que los Reyes de España recibieron a un Pontífice en el Vaticano fue en 2014, también ante el Papa Francisco.
La gira de junio incluye paradas en Madrid y Barcelona, además de las islas de Gran Canaria y Tenerife, lo que convierte el viaje en uno de los acontecimientos religiosos e institucionales más relevantes del año en España.