El riesgo que corren 650 militares españoles desplegados en Líbano por el bombardeo de Hezbolá e Israel
Los 650 soldados españoles desplegados en Líbano como parte de la Fuerza Interina de Naciones Unidas (FINUL) se encuentran en buen estado y siguen los protocolos de seguridad establecidos, según fuentes del Ministerio de Defensa. A pesar de la creciente violencia en la región, con un aumento de los bombardeos israelíes y combates con la milicia chií Hezbolá, desde el departamento dirigido por Margarita Robles aseguran que "nuestra gente está bien" y que se están tomando todas las medidas necesarias para garantizar su seguridad.
En respuesta a la escalada de violencia, la FINUL, que cuenta con un contingente total de unos 10.500 soldados, ha suspendido sus operaciones en el sur del Líbano. Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, informó que los soldados, conocidos como 'cascos azules', han quedado retenidos en sus posiciones debido a la intensidad de los combates, lo que les ha impedido moverse o cumplir con sus tareas habituales.
La situación en el sur de Líbano se ha deteriorado desde que milicias palestinas lanzaron ataques desde Gaza el pasado 7 de octubre, lo que ha provocado un cruce casi diario de proyectiles entre Israel y Hezbolá. En respuesta, Israel ha intensificado sus operaciones militares, atacando posiciones del grupo chií en varias zonas del país, incluido Beirut. El conflicto ha dejado numerosos muertos, incluido el secretario general de Hezbolá, Hasán Nasralá, quien falleció el pasado viernes en uno de los bombardeos.
Ante este contexto, los soldados españoles mantienen su posición en la zona de responsabilidad de la misión, siguiendo las directrices de seguridad. Aunque no se han reportado heridos entre los efectivos españoles, el Ministerio de Defensa sigue monitorizando de cerca la evolución de los acontecimientos para ajustar las medidas necesarias en caso de que la situación se agrave.
La misión de la FINUL en Líbano, creada en 1978, tiene como objetivo supervisar el alto el fuego y contribuir a la estabilidad en la frontera entre Israel y Líbano. El contingente español ha sido una parte clave de esta fuerza multinacional durante varios años, con un fuerte compromiso en la misión de paz en la región. Sin embargo, los recientes enfrentamientos han complicado gravemente su trabajo, lo que pone de aliviar los riesgos a los que se enfrentan los soldados desplegados en la zona.