Alerta de los maquinistas en un punto concreto del AVE en Zaragoza: "Tendría mucho cuidado"

Tras meses de quejas por vibraciones y después del accidente de Adamuz, un aviso en televisión y las medidas de Adif vuelven a poner el foco en un segmento muy concreto de la alta velocidad entre Madrid y Zaragoza.

maquinista-ferroviario

Un aviso pronunciado en televisión ha vuelto a encender las alarmas sobre el estado de la infraestructura ferroviaria de alta velocidad. Un maquinista jubilado, entrevistado en Todo es mentira, advirtió de un punto crítico del corredor del AVE entre Madrid y Zaragoza y fue tajante: “Tendría mucho cuidado”. La frase, breve y directa, apuntó a un tramo donde —según explicó— se concentran vibraciones, inestabilidad y problemas conocidos por los profesionales.

El foco se sitúa entre Mejorada del Campo y Calatayud, un segmento largo del eje Madrid–Zaragoza que, en condiciones normales, permite circular a 300 km/h. En las últimas semanas, sin embargo, ese mismo corredor ha pasado a ser revisado con mayor atención tras la sucesión de avisos internos y el cambio de percepción pública después del siniestro de Adamuz.

Las vibraciones que meses atrás se consideraban un problema de confort han adquirido otra dimensión. Especialmente en zonas donde los maquinistas ya habían trasladado quejas reiteradas, como el entorno de Guadalajara, dentro del corredor Madrid–Barcelona.

La respuesta de Adif: límites temporales

Como medida preventiva, Adif ha decidido limitar temporalmente la velocidad a 160 km/h en un tramo concreto de la línea Madrid–Zaragoza, para evitar baches y mientras se revisa el estado de la vía. Se trata de un cambio sustancial respecto a la velocidad habitual y refleja la voluntad de reducir riesgos mientras se analizan las incidencias detectadas.

Estas restricciones, aunque temporales, impactan directamente en la operación y obligan a adaptar la conducción en un segmento clave del recorrido.

En paralelo, el sindicato SEMAF ha pedido a los conductores del AVE entre Madrid y Barcelona reducir la velocidad de 300 a 230 km/h en varios tramos, como medida de presión para que las incidencias sean atendidas con mayor rapidez. La consigna fue seguida por numerosos maquinistas, especialmente en los puntos donde se habían detectado vibraciones desmesuradas.

El tramo más afectado se extiende entre Cetina (Zaragoza) y Mejorada del Campo (Madrid), con más de 150 kilómetros en los que los trenes no pueden alcanzar su velocidad habitual.

Más tiempo de viaje

La consecuencia inmediata de estas limitaciones es un aumento de los tiempos de viaje, que puede oscilar entre un 40% y un 50% en los segmentos afectados, lo que se traduce en hasta media hora más en algunos trayectos largos cuando se encadenan varias restricciones.

De momento, Adif mantiene revisiones técnicas y limitaciones puntuales mientras se evalúan los puntos señalados por los maquinistas y se programan actuaciones de mantenimiento. El mensaje que lanzan los profesionales es claro: prudencia y anticipación en un corredor estratégico donde la alta velocidad exige márgenes de seguridad máximos.

El aviso —“tendría mucho cuidado”— resume el clima actual en la cabina: atención extrema en un tramo concreto mientras se esclarece el alcance real de las vibraciones y se adoptan soluciones definitivas.

Comentarios