Tres placas en memoria de víctimas de ETA aparecen vandalizadas en Durango, Vizcaya

Tres placas en homenaje a víctimas de ETA instaladas en Durango han sido vandalizadas con pintadas, generando condena política y social.

Placa en recuerdo de José María Pedrosa, edil del PP de Durango (Bizkaia) asesinado por ETA, sobre la que han pintado 'Gora ETA' ./ PP
Placa en recuerdo de José María Pedrosa, edil del PP de Durango (Bizkaia) asesinado por ETA, sobre la que han pintado 'Gora ETA' ./ PP

Tres de las nueve placas colocadas la semana pasada en Durango para recordar a las víctimas de ETA han aparecido vandalizadas este martes. Las dedicadas al concejal del PP Jesús Mari Pedrosa y al policía municipal Pedro Ruiz Rodríguez han sido pintadas con la expresión “Gora ETA”, mientras que la placa de José Mari Urquizu Goyogana ha sido tachada con pintura negra.

Las placas, que fueron instaladas en los puntos exactos donde la banda terrorista asesinó a estas personas, formaban parte de un proyecto municipal de memoria impulsado por el Ayuntamiento de Durango. La intención era visibilizar a las víctimas, reivindicar su recuerdo y consolidar un espacio público de reconocimiento.

El Ayuntamiento ordena la limpieza inmediata

Tras conocerse los hechos, el Ayuntamiento ha ordenado la eliminación de las pintadas y la restauración de las placas. Fuentes municipales señalan que el objetivo es mantener el compromiso institucional con la memoria y no permitir que actos de este tipo empañen el trabajo realizado.

Las placas vandalizadas se encontraban en dos zonas del municipio: las de Pedrosa y Ruiz Rodríguez en el barrio de la Madalena, y la dedicada a Urquizu Goyogana en el Casco Viejo.

El PP interpondrá una denuncia por delito de odio

El concejal del PP de Durango, Carlos García, impulsor de la iniciativa memorial, ha anunciado que presentará una denuncia ante la Ertzaintza por delito de odio. El edil ha expresado con contundencia su rechazo al ataque, calificándolo como un acto “infame” dirigido contra personas que —ha subrayado— cuentan con “el respeto, cariño y aprecio de la inmensa mayoría de la sociedad de Durango y del País Vasco”.

Asimismo, García ha asegurado que, aunque las placas podrán limpiarse, “lo que no van a quedar limpios jamás son el alma y la mente de los descerebrados que han hecho este ataque”, en referencia a los autores de las pintadas.

Una agresión a la memoria democrática

Los hechos han provocado un profundo malestar en el municipio, que la semana pasada vivió la instalación de estas placas como un acto simbólico y de reparación hacia las víctimas del terrorismo. La vandalización supone un golpe a esa labor de memoria democrática y pone de manifiesto la persistencia de gestos que buscan entorpecer el reconocimiento de quienes fueron asesinados.

El Ayuntamiento estudia reforzar la vigilancia en los entornos donde se han colocado estas piezas para evitar que se repitan incidentes similares y garantizar que los espacios de memoria permanezcan intactos.

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