El viaje más solidario de once policías nacionales aragoneses: "Si no vas, no sabes lo que es"

La ONG aragonesa 'Policía Solidaria' ha llevado en menos de 12 horas a la localidad valenciana de Algemesí cuatro furgonetas y un camión cargados hasta los topes
Imagen de uno de los paquetes que llevó a Valencia 'Policía Solidaria' /H.A.
Imagen de uno de los paquetes que llevó a Valencia 'Policía Solidaria' /H.A.

En apenas 48 horas lo prepararon todo y el resultado superó todas sus expectativas. La ONG 'Policía Solidaria', formada por policías nacionales de Aragón, hizo un llamamiento entre sus compañeros del cuerpo. El objetivo: conseguir cargar cuatro furgonetas y un camión para llevárselo a los afectados por la DANA en Valencia.

"Conseguimos llenar un pasillo de todo tipo de enseres en la Comisaría Centro de Zaragoza listo para cargar", explicaba Ángel Mena, responsable de esta ONG policial. Las familias de policías nacionales de todo Aragón contribuyeron con ropa, comida, material sanitario, sillas de ruedas, un generador con focos, y hasta sillas de niño para coches. 

 A las ocho de la mañana de ayer salía el convoy dirección Valencia con el objetivo de buscar un lugar seguro en el que poder descargar toda esa ayuda. "Queremos huir de posibles engaños ya que hay quien pide ayuda pero tan solo para hacer acopio y venderlo después", relataba Mena.

Las órdenes, desde el principio, eran confusas y hablaban de la desorganización que existía en algunos puntos de recogida de las localidades del sur de la capital, donde la DANA descargó con más virulencia. "Nos han dicho que no podemos llevar lo que transportamos a una de las naves que teníamos en el final de ruta porque está lleno", denunciaba el responsable de la ONG.

La travesía se convertía en un viaje desde Zaragoza capital de más de cinco horas, con carreteras cortadas y vigiladas por la Guardia Civil de Tráfico y retenciones en la capital del Turia. "Llegamos a estar parados más de media hora mientras veíamos las consecuencias de la riada en un polígono de la zona sur. Todo estaba patas arriba, seis días después del desastre", replicaba Mena.

Los buzos de los bomberos se afanaban por buscar algún desaparecido en el río Turia, mientras el convoy zaragozano buscaba la forma de entrar en al zona cero de la tragedia. "Al final el destino es Algemesí", repetía un policía de la expedición. 

La ciudad de 27.000 habitantes situada en la Comarca de la Ribera Alta no ha sido una de las localidades afectadas, pero si una de las que menos se ha hablado en periódicos e informativos. "Aquí está todo patas arriba, mires por donde mires es todo un caos absoluto", repetía un vecino al grupo de aragoneses cuando iban a descargar a una nave situada en el polígono de la localidad valenciana.

La solidaridad de cientos de familias aragonesas se quedaba en una nave del centro de Algemesí, rodeada por miembros de la UME, encargada de la gestión y logística del centro polivalente, un pabellón donde las bolsas de ropa, botellas de agua, comida enlatada y demás entregas llevaba hasta donde no alcanzaba la vista. 

LOS HERMANOS MÁS SOLIDARIOS DE ALGEMESÍ

Tras vaciar unas furgonetas que iban cargadas hasta los topes, estos policías aragoneses se ponían a disposición de las autoridades locales para distribuir otros envíos de ayuda humanitaria. "Al parecer somos un grupo en el que el mando militar confía y nos han asignado la recogida de material en un colegio y posterior reparto en una nave a las afueras de la ciudad", replica Mena.

El convoy atravesaba la ciudad, llena de barro, coches volcados y voluntarios con palas y rastrillos por cualquier parte a la que mirases. El hermano Chano, del colegio Maristas de Algemesí, recibía con  los brazos abiertos el transporte. "Nos va a costar, pero saldremos adelante", repetía a los visitantes aragoneses.

Tras cargar y volver a descargar, Ángel, Víctor, Sara, Isauro, Jairo,  Mario, Fernando, Miguel, Iñaki, Rubén, o Luis, los policías que representaban a muchos más que mandaban su ayuda desde la comunidad aragonesa paraban en el restaurante de los hermanos Sergio y Gerardo, dos vecinos de Algemesí cuyo negocio se inundó pero que se niegan a perder el ánimo. "Damos todo lo que tenemos, comidas, gratis, bocadillos, a todo el que entre por esta puerta, porque no tenemos más que palabras de agradecimiento a todos los que venís a ayudar", les decían al grupo de aragoneses.

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