Así es el Racing: el fútbol de ataque pone a prueba la defensa del Real Zaragoza
El Racing de Santander espera. Un nuevo reto para un Real Zaragoza que ya probó el nuevo sistema defensivo implantado por Gabi bajo el 4-4-2 y que tendrá que vérselas con otro equipo muy ofensivo, alegre y que trata de llevar la iniciativa a través de la posesión del balón. Será, por tanto, un rival de máxima dificultad, que está peleando por regresar a posiciones de ascenso directo y que ya asestó un durísimo golpe al Real Zaragoza en el partido de ida (2-3) tras llevarse los tres puntos de La Romareda.
El Racing de José Alberto se ha frenado en los últimos meses tras un inicio de temporada imparable. Sin embargo, se ha repuesto del bache que atravesó y ya acumula dos victorias consecutivas como local. La derrota en la última jornada, ante el Mirandés, les ha sacado del ascenso directo, al que podrían regresar si consiguen la victoria ante un Real Zaragoza que debe sumar si no quiere verse en un apuro importante que le podría llevar a ocupar posiciones de descenso por primera vez en toda la temporada.
Racing de Santander, una máquina bien engrasada
El equipo cántabro se mostró como una maquinaria que funcionaba de memoria durante los primeros meses. Sin embargo, el paso de las jornadas ha ido sacando las costuras a un Racing que parecía invencible, que ahora ya comete errores en defensa, pero que no ha perdido la mordiente ofensiva que le ha caracterizado.
El Racing de Santander es un conjunto que habitualmente tiene la posesión del balón, sobre todo cuando juega en su estadio. Ordenado bajo un 4-2-3-1, los de José Alberto son un equipo muy dinámico, casi hasta desordenado en ataque, con jugadores que vienen a recibir por dentro, pero también acostumbran a hacer desmarques a los espacios para tratar de desajustar la defensa rival. El talento de jugadores como Arana, Íñigo Vicente, Andrés Martín o Sangalli será una amenaza constante para la defensa zaragocista, que tendrá que ver cómo aparecen en posiciones interiores para captar la atención mientras otros atacan las espaldas de la defensa zaragocista, donde son un equipo letal.
Tal es su poderío ofensivo que el Racing de Santander es el segundo equipo más goleador de la competición, con 50 goles, y el tercero que más veces remata a portería. Andrés Martín se ha convertido en el mayor peligro, con 14 goles anotados esta temporada, por los 10 de Juan Carlos Arana o los 6 de Jon Karrikaburu, que suele aparecer desde el banquillo en la punta del ataque.
Pero no es oro todo lo que reluce. El Racing se ha caído en defensa por ser un equipo construido para atacar y anotar un gol más que sus rivales. De hecho, es el equipo que más goles ha encajado (37) de los que ocupan los seis primeros puestos y solo ha dejado la portería a cero en uno de los últimos nueve encuentros. Un problema que podría haber sido mayor si no hubiera sido por el gran desempeño de Ezkieta, cuarto portero que más paradas realiza de LaLiga Hypermotion.
Un equipo con luces y sombras en el balón parado
El Racing de Santander se ha mostrado como un conjunto débil en acciones aéreas, tanto a balón parado como en jugada. El Mirandés le anotó un gol en un centro lateral y otro en un córner, mientras que el Tenerife, en su último partido en El Sardinero, también marcó desde el saque de esquina.
A pesar de que el Racing sufre en acciones a balón parado en defensa debido a la poca estatura media de la plantilla, el equipo cántabro también se ha consolidado como un conjunto muy fuerte en acciones de este tipo en ataque. Con Íñigo Vicente como lanzador, José Alberto ha trabajado con especial atención todas las acciones de balón parado para sacar el máximo provecho. Unas acciones en las que el Real Zaragoza deberá poner especial énfasis si no quiere seguir agrandando dos brechas: la de ser el peor equipo defendiendo la pelota parada y la de la situación clasificatoria, que le podría abocar a los puestos de descenso a Primera RFEF.

