La pizarra de Gabi: el Real Zaragoza activa el estado de alarma

El Real Zaragoza formó ante el Córdoba con un 4-4-2 simple y práctico en busca de un resultado inmediato basado en el orden y el juego directo
Gabi en su primer partido con el Real Zaragoza ante el Córdoba / LaLiga
Gabi en su primer partido con el Real Zaragoza ante el Córdoba / LaLiga

El Real Zaragoza ha activado un plan de emergencia. Con 10 jornadas por delante, un calendario infernal y el descenso acechando como nunca, Gabi Fernández ha optado por simplificar todo. Ya dio pistas de ello en su rueda de prensa de presentación cuando aseguró que "necesitamos que todo el mundo se implique en la faceta defensiva". Y ante el Córdoba puso en marcha la úlitma bala que le queda al Real Zaragoza, la misma que utilizó Juan Ignacio Martínez cuando llegó al banquillo zaragocista en estado de crisis y la que tan buen resultado le ha dado al Getafe del que proviene Gabi, con un Bordalás que simplificó todo para crear un bloque sólido, compacto, aguerrido y difícil de ganar.

Porque al Real Zaragoza no le queda más. Ante el Córdoba, el equipo aragonés formó con un 4-4-2, uno de los sistemas más básicos y fáciles de entender que existen. Una formación cuya variabilidad táctica en ataque es escasa, previsible y carente de recursos para generar un fútbol bonito. Sin embargo, este es un sistema que dota de una estabilidad táctica casi perfecta, que permite presionar en campo contrario, estructurarse en un bloque medio, como optó el Real Zaragoza durante algunas fases del partido, o retrasar las líneas y juntarse cerca del propio área.

El denominador común del 4-4-2 es evidente. Permite al equipo defender en pocos metros y dificultar el juego asociativo rival por dentro, incitándole a jugar por fuera, donde presionan los extremos una vez llega al balón, juntándose con el lateral para evitar que el equipo contrario genere superioridades. Por ahí había sufrido lo indecible el Real Zaragoza esta temporada, que recibía numerosos goles con centros laterales. Este sistema puede ser una invitación a que el rival se haga con la pelota, como así fue ante el Córdoba (62% de posesión), para atacarle con contraataques dando rienda suelta a los dos delanteros y a los dos extremos (13 remates del Real Zaragoza por los 7 del Córdoba).

Las claves del 4-4-2 y el fútbol directo

El Real Zaragoza no necesita fútbol bonito, sino fútbol efectivo y resultadista. En la situación actual, no entiende de un proyecto más allá que ganar y sumar puntos en el corto plazo. Así se vio ante el Córdoba. El Real Zaragoza se mostró como un conjunto más ordenado de lo habitual y que sumó un gran número de kilómetros en las piernas de los futbolistas. Cedió el balón y presionó en momentos clave, cuando el balón llegaba a las bandas. De esta forma consiguió minimizar el aluvión ofensivo del Córdoba, que solo remató dos veces a portería y que llegaba al encuentro como el segundo equipo que más remataba y centraba de LaLiga Hypermotion.

Sistema 4-4-2 del Real Zaragoza frente al Córdoba
Sistema 4-4-2 del Real Zaragoza frente al Córdoba

Pero no solo se trata de defender y minimizar el poder ofensivo de los rivales. Para atacar, el 4-4-2 es una opción ideal para hacer un juego más directo, ya que permite llevar el balón a los dos delanteros, normalmente emparejados con los dos centrales rivales e intentar ganar las segundas jugadas con los centrocampistas y los extremos. Prueba de ello fue la cantidad de balones en largo de Jair, Vital o Calero, todos con 8. Un sistema y un fútbol más práctico con el que el Real Zaragoza no inició tantas jugadas desde atrás, sino que optó por golpeos de Poussin para ir ganando metros al terreno de juego.

Jugadores idóneos para el sistema 4-4-2

Era necesario analizar y observar las características de los futbolistas que conformaban la plantilla para encontrarles su puesto y rol ideal. Luna, Calero y Tasende no se encuentran en una línea de 5 y necesitan partir desde el lateral. Al igual que Liso, Adu Ares o Pau deben hacerlo desde el extremo. Con solo tres centrocampistas sanos, Francho, Guti y Moya son buenas opciones para dar forma a un doble pivote de recorrido, que recuperará a un Arriaga que quizás tenga que hacerlo de nuevo como central. Mientras que la doble punta debe ser inamovible al contar con tres delanteros de un buen nivel para la categoría, como son Bazdar, Soberón y Dani Gómez.

Mejorar el nivel individual de algunos jugadores deberá ser uno de los principales objetivos de Gabi, que tendrá que buscar un rendimiento inmediato con las mejores condiciones de sus futbolistas disponibles. Soberón está en racha, Guti dio una muy buena versión gracias a su despliegue físico y Tasende estuvo muy incisivo cuando jugó Adu Ares y le permitió llegar hasta zonas más adelantadas para centrar. Al Real Zaragoza no le quedan más balas. Es el último cartucho el que tiene Gabi, con un fútbol arcaico basado en el orden y que aproveche los contraataques con la calidad y talento de sus delanteros. Fútbol de supervivencia para un estado de alarma que podría llevar al Real Zaragoza a consumar el desastre si no se obtienen resultados inmediatos.

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