El Real Zaragoza medita parar a Francho Serrano, con un dolor en aumento
Francho Serrano alcanzó en Valladolid una cifra simbólica con el Real Zaragoza: 200 partidos defendiendo la camiseta del club de su vida. Sin embargo, la celebración quedó completamente eclipsada por la delicada situación deportiva del equipo y por el sufrimiento físico que arrastra desde hace meses.
El capitán zaragocista lleva conviviendo desde noviembre con una rotura en el menisco externo, una lesión que ha condicionado toda su temporada y que amenaza ahora con obligarle a pasar por quirófano antes de finalizar el curso.
Una lesión de menisco que ha marcado su temporada
Pese a la gravedad de la lesión, Francho apostó desde el principio por un tratamiento conservador para evitar una operación inmediata. Infiltraciones, trabajo específico y una gestión muy controlada de las cargas le permitieron seguir compitiendo en uno de los momentos más críticos del Zaragoza.
El futbolista siempre tuvo claro que quería ayudar al equipo hasta el final, incluso jugando con dolor constante. Su compromiso con el club ha sido total durante una campaña especialmente complicada para la entidad aragonesa.
Valladolid encendió todas las alarmas
La derrota frente al Real Valladolid dejó una nueva preocupación en el entorno zaragocista. Durante la primera parte del encuentro, Francho sufrió un mal apoyo que volvió a afectar seriamente a su rodilla.
Las imágenes mostraron al centrocampista con evidentes gestos de dolor y una cojera muy marcada. Finalmente fue sustituido en el minuto 65, una situación poco habitual en un jugador acostumbrado a competir al límite físico.
El episodio ha disparado las dudas sobre su continuidad en lo que resta de temporada y sobre la necesidad de adelantar una posible intervención quirúrgica.
Seis meses jugando al límite
La lesión se originó en el partido de ida frente al CD Leganés, uno de los mejores encuentros del canterano este curso. Desde entonces, Francho ha convivido con molestias permanentes y varios episodios de recaída.
Incluso después de sufrir una torsión de rodilla ante el Racing de Santander, el capitán volvió semanas después para seguir ayudando al equipo en plena lucha por la permanencia.
El símbolo de un Zaragoza herido
Más allá de lo físico, Francho Serrano representa el reflejo emocional del momento que atraviesa el Real Zaragoza. Alejado de su mejor versión por las limitaciones físicas, el centrocampista ha seguido compitiendo a base de esfuerzo y compromiso.
Su temporada ha estado marcada por el dolor, la responsabilidad y la presión de intentar salvar a un club histórico que atraviesa una de las etapas más difíciles de su historia reciente.

