El Real Zaragoza se queda sin defensas tras la lesión de Insua
El Real Zaragoza afronta el partido del domingo ante el Sporting de Gijón con la defensa literalmente deshecha. Pablo Insua se suma a las bajas con una rotura de fibras en el sóleo de su pierna izquierda, El Yamiq también se retiró lesionado en Valladolid y Carlos Pomares vio la quinta amarilla nada más pisar el césped tras meses sin jugar. Todo esto, con el descenso a Primera Federación llamando a la puerta.
Una defensa sin piezas
La situación de la zaga es de emergencia. Radovanovic no jugó ante el Valladolid por un problema personal. El Yamiq e Insua se fueron lesionados. Y Pomares, que regresaba al campo por primera vez desde el 10 de enero, se marchó al vestuario con una tarjeta amarilla innecesaria que le deja fuera este domingo.
Con ese panorama, David Navarro tuvo que echar mano de Álex Gomes, juvenil de segundo año, para completar la segunda mitad en Valladolid.
Las opciones para el domingo son escasas: el propio Gomes, Hugo Barrachina, aunque su perfil zurdo complica las cosas, o Saidu, que podría reconvertirse en el puesto. Todo apunta a que algún jugador del filial tendrá que entrar en un partido que puede certificar el descenso.
Insua y una baja más en una lista que no para de crecer
El defensor gallego se pierde previsiblemente los tres últimos partidos de la temporada, aunque todo dependerá de la evolución de la lesión. Al Sporting de Gijón le seguirán la visita a la UD Las Palmas, en puestos de promoción de ascenso y con solo tres derrotas en casa en todo el año, y el cierre en el Ibercaja Estadio ante el Málaga.
Insua se suma así a una plantilla rota: Francho Serrano con la temporada prácticamente acabada por su lesión de menisco, más Rober González, El Yamiq, Aguirregabiria, Cumic, Soberón, Guti, Agada, Tachi, Valery y Paulino.
Un partido que puede mandar al Zaragoza a Primera Federación
El domingo no es un partido más. Una derrota ante el Sporting, combinada con una victoria del Cádiz ante el Castellón, certificaría matemáticamente el descenso del Real Zaragoza a Primera Federación. Y David Navarro tendrá que afrontarlo con lo que queda en pie de una plantilla que lleva meses compitiendo al límite.

