El silencio ensordecedor que resuena en el Real Zaragoza
Nadie habla y nadie se pronuncia en el Real Zaragoza. El "comunicado oficial" se ha instalado como única vía de comunicación entre el club y la afición. Nadie da la cara ni asume responsabilidades en el peor momento de la historia del Real Zaragoza. Ya sea por miedo o por inoperancia. O quizás porque no hay nadie con capacidad suficiente para explicar qué pasa y por qué el Real Zaragoza camina ineludiblemente hacia Primera Federación.
No tiene sentido hablar de finales. Más que nada porque el Real Zaragoza ya ha desaprovechado todas las que ha tenido. Ya ha jugado contra varios rivales directos y ahora se enfrenta a un calendario durísimo: Burgos (9º), Cádiz (12º), Almería (3º), Deportivo (4º), Racing de Santander (1º). Y además de eso, en las últimas tres jornadas deberá enfrentarse a Sporting (8º), Las Palmas (6º) y Málaga (5º).
Lo cierto es que la salvación es ya casi un imposible. Las predicciones matemáticas tan solo dejan un resquicio de esperanza. La inteligencia artificial de BeSoccer apenas deja un 8% de probabilidades de permanencia a un equipo muerto y que mostró su peor cara ante el Andorra, con jugadores literalmente andando durante los primeros 45 minutos.
La situación de Rubén Sellés también pende de un hilo. El técnico valenciano está ya muy cuestionado dentro de la propiedad y su despido se ha valorado, aunque todo dependerá de lo que suceda el próximo sábado ante el Burgos. No solo podría salir él, sino que Txema Indias podría acompañarle.
Indias es el principal responsable de la peor plantilla de la historia del Real Zaragoza. Un equipo construido a base de ofrecimientos y gracias a las relaciones establecidas previamente con varias agencias de representación. El resultado no sorprende. Jugadores fuera de forma y con una calidad ínfima que tampoco se ha arreglado en un cómico mercado invernal. El último partido también sirve como reflejo de su negasta gestión. Porque Mawuli Mensah y Nikola Cumic no jugaron ni un solo minuto. Y Agada saltó al campo para dejar todavía más en evidencia el nivel de los fichajes invernales.
La salvación queda a seis puntos, los que tiene la SD Huesca. Por encima quedan el Andorra y el Granada a ocho puntos, una distancia casi inalcanzable a estas alturas de la temporada. Desde el club tan solo se han pronunciado Sellés y Larios, ambos por obligación para cumplir con con las entrevistas post partido de LaLiga. Indias sigue en un segundo plano y Fernando López se mantiene en el ostracismo.
Han pasado solo unos meses desde que el director general zaragocista afirmara que el Real Zaragoza ascendería a Primera División en el Ibercaja Estadio. Desde entonces, poco o nada se le ha visto. Tampoco al resto de personas que forman un club destrozado y cuyas caras son totalmente desconocidas para el aficionado zaragocista. Y todo apunta que así seguirá siendo. Mientras el Real Zaragoza se muere, el ensordecedor silencio resuena entre los rincones de una Ciudad Deportiva abandonada, una Romareda derribada y el corazón de miles de zaragocistas que todavía no se creen lo que muy probablemente verán en los próximos meses.