Los 3 motivos de la caída de la SD Huesca que le alejan del ascenso directo

El equipo altoaragonés acumula tres derrotas consecutivas en el tramo más importante de la temporada y debe reaccionar para no descolgarse de los dos primeros puestos
Joaquín Muñoz durante el SD Eibar-SD Huesca / LaLiga
Joaquín Muñoz durante el SD Eibar-SD Huesca / LaLiga

La SD Huesca está metida de lleno en su peor momento de la temporada. La derrota ante el Eibar supone la tercera consecutiva del equipo altoaragonés, que ya perdió ante Levante y Tenerife en las dos semanas previas. La visita a Ipurúa podía suponer un punto de inflexión en caso de victoria pero acabó por agrandar una mala dinámica que parecía imposible tras haber encadenado hasta 14 jornadas seguidas sin perder.

Esta nueva derrota deja a la SD Huesca en quinta posición, todavía en playoff, pero viendo cómo se escapan los equipos de la zona más alta de la clasificación. El Levante, con 59, y el Mirandés, con 58, ocupan posiciones de ascenso directo y ya han abierto una brecha importante con el conjunto aragonés, que sigue con los mismos 51 puntos que hace cuatro semanas.

Las lesiones, una plaga que lastra a la SD Huesca

Aunque Antonio Hidalgo y los jugadores que van pasando por rueda de prensa aseguren que las lesiones no son un factor demasiado importante debido al buen rendimiento de todos los que conforman la plantilla, la realidad es que sí ha tenido una gran influencia. Soko y Sielva se perdieron las dos jornadas anteriores, en las que la SD Huesca encadenó dos derrotas. Ambos volvieron ante el Eibar, pero muy lejos de estar recuperados completamente. Soko tuvo que ser sustituido durante los primeros minutos de la segunda parte y Sielva apenas jugó unos 40 minutos.

Estas han sido, probablemente, las dos lesiones más determinantes. Aunque no las únicas. Gérard Valentín cayó lesionado y no podrá estar disponible para Hidalgo durante las próximas jornadas, mientras que otros como Unzueta están viendo como sus lesiones complican el regreso, dejando una plantilla corta y que ante el Eibar tuvo que tirar de jugadores del filial, como Willy o Raúl Ojeda.

La solidez defensiva se ha perdido

La SD Huesca se había caracterizado por ser un bloque sólido, que encajaba muy pocos goles. Una situación que le acercaba a estar muy cerca de la victoria. Sin embargo, esa solidez se ha perdido durante los últimos tres partidos, en los que el equipo altoaragonés ha encajado dos goles en cada uno de ellos. Por poner en contexto, la última vez que la SD Huesca había encajado dos goles en un partido, fue ante el Eldense, el 20 de noviembre.

Recibir dos goles por partido ha sido una losa demasiado grande para un Huesca que tampoco ha tenido el colmillo tan afilado como en los meses anteriores. Un balance negativo que todavía le mantiene como el tercer equipo menos goleado de la competición, pero que necesita frenar cuanto antes para volver a la senda de la victoria.

Un ataque apagado y que ha perdido la chispa

La pérdida de mordiente ofensiva tiene que ver con el primer punto. La SD Huesca dependió tanto de Soko durante su gran racha de resultados que se ha caído sin él. El camerunés era el denominador común de la mayoría de acciones de ataque y nadie ha podido suplirle cuando ha faltado. Otros como Sergi Enrich han bajado su rendimiento tras una primera mitad de temporada de mucho nivel.

Y es que la producción de ocasiones se ha visto muy reducida. Ante el Tenerife, el Huesca no llegó con peligro hasta casi el descuento. Frente al Levante sí se vio una versión mejorada. Pero en la visita al Eibar se vio un Huesca apagado, que solo asustó con un disparo de Kortajarena y con el gol de Willy tras una buena jugada individual. Ahora, la SD Huesca deberá hacer un ejercicio de introspección, ver qué falla y por dónde puede volver a reencontrarse con sí misma para regresar cuanto antes a la senda de la victoria y seguir peleando por volver de nuevo a Primera División.

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