Los nuevos fichajes y la dirección de Guilló marcan el camino de la SD Huesca
A la SD Huesca le empiezan a funcionar los fichajes desde el primer día. El empate ante el Leganés en un notable partido provocó la primera ovación de la afición oscense, que se marchó satisfecha tras la primera prueba de la temporada. Sin los tres puntos pero con la sensación de que un año más, la SD Huesca a va a dar mucha guerra. Con una gran base de la temporada pasada, Guilló planteó un once con hasta cinco caras nuevas. Íñigo Piña y Sergio Arribas formaron en el centro de la defensa junto a Jorge Pulido. Julio Alonso cubrió el carril izquierdo, Jesús Álvarez se hizo con el centro del campo y Liberto dio energía al ataque junto a Kortajarena y Sergi Enrich.
No era sencillo del debut, ante un Leganés que llegaba tras descender de Primera División y con el cartel de ser uno de los favoritos para ocupar las posiciones más altas de la clasificación. Pero el Huesca fue mejor. Ganó la posesión, remató más veces, generó más ocasiones y lanzó más saques de esquina. Si el partido se ganara por estadísticas, el partido se lo hubiera llevado el conjunto oscense. Y si la bota de Ntamack hubiera medido 5 centímetros menos, también.
Porque a Guilló le funcionó el plan inicial y los cambios. De hecho, el técnico debutaba en el fútbol profesional y superó el primer examen con una nota alta. Supo leer el partido a la perfección, hizo ajustes desde el banquillo e introdujo las piezas necesarias para remontar cuando el encuentro se torció con el gol del Leganés. La entrada de Ntamack por un Sergi Enrich que realizó un buen encuentro hasta que le duró la gasolina cambio la dinámica del partido.
El delantero francés no paró de moverse, de recibir al pie y de romper a los espacios. En una carrera llegaría su gol tras definir ante el portero en un mano a mano. La llamada del VAR corrijió la primera decisión arbitral, que había dado validez al tanto. Apenas cinco centímetros de su bota habían caído en fuera de juego. No sería Ntamack el que le daría un punto al Huesca pero sí otros dos jugadores de refresco. Carrillo entró bien al partido y le envió un balón fantástico a Dani Ojeda, que vio puerta justo un año después, cuando anotó en la primera jornada con el Burgos la pasada campaña. El atacante canario ha caído de pie y está recuperando el nivel tras una mala etapa personal en el equipo burgalés.
Antes, el Huesca se mostró sólido y compacto, como en la pretemporada. Pero también hubo momentos para tener la posesión y generar desde el juego posicional. Piña y Arribas estuvieron correctos en tareas defensivas, Julio Alonso ganó casi todos los duelos que disputó y no dudó en sumarse al ataque. Liberto no paró de intentarlo gracias a su energía y Jesús Álvarez le dio poso y orden al centro del campo junto a Sielva.
Sin alardes ni derroches económicos. Ángel Martín González ha vuelto a conformar un bloque serio con las ataduras económicas que mantienen al Huesca en una posición de inferioridad respecto a otros equipos. Pero con la conciencia tranquila por haber acertado en los jugadores y, por el momento, en la llegada de un técnico dispuesto a aprovechar su primera oportunidad en el fútbol profesional. La carta de presentación fue buena ante un Alcoraz que se marchó contento con lo visto en el debut.

