Pina de Ebro se alía con AWS: reutilizar el agua de riego y ahorrar 864 millones de litros al año

Una tubería de dos kilómetros permite regar un bosque municipal de 70 hectáreas con agua ya utilizada en cultivos, reduciendo la extracción del Ebro, filtrando nutrientes y reforzando la protección contra inundaciones.
El alcalde de Pina de Ebro, Pablo Blanquet; Will Hewes, responsable de gestión del agua de Amazon, Will Hewes, y el, secretario de la Comunidad de Regantes de Pina de Ebro, Pablo Subías, visitan las obras de la tubería.
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El alcalde de Pina de Ebro, Pablo Blanquet; Will Hewes, responsable de gestión del agua de Amazon, Will Hewes, y el, secretario de la Comunidad de Regantes de Pina de Ebro, Pablo Subías, visitan las obras de la tubería. - AWS

Pina de Ebro (Zaragoza) se ha convertido en un referente en innovación hídrica gracias a un proyecto que combina tecnología, colaboración local y compromiso ambiental. Amazon Web Services (AWS), en alianza con la Comunidad de Regantes y la consultora Mediodes, ha desarrollado un sistema que reaprovecha el agua de riego de los campos agrícolas para dar una segunda vida a este recurso y proteger el ecosistema local.

La iniciativa, anunciada en 2023 y ya plenamente operativa, consiste en la instalación de una tubería de dos kilómetros que transporta el agua de drenaje desde parcelas de cultivo hasta un bosque municipal de álamos de 70 hectáreas. Antes, este espacio natural se regaba con agua dulce procedente del canal principal, lo que implicaba una extracción directa del río Ebro. Ahora, gracias a este sistema, se ahorra un volumen estimado de 864 millones de litros de agua al año, el equivalente a 345 piscinas olímpicas.

Regar dos veces con la misma agua

El cambio ha supuesto un salto cualitativo en la gestión del agua de la zona. “Lo que hace que esta solución sea tan eficaz es que utilizamos el agua dos veces: primero para los cultivos y luego para los árboles”, explica Pablo Subías, secretario de la Comunidad de Regantes. La idea es simple, pero su impacto es múltiple.

Al aprovechar el agua de drenaje, se evita que esta —rica en nutrientes procedentes de la agricultura— llegue directamente al Ebro, donde podría contribuir a la contaminación por exceso de nitratos y fósforo. En su lugar, pasa a través del sistema radicular de los álamos, que actúa como filtro natural, absorbiendo parte de esos nutrientes y mejorando la calidad del agua que finalmente regresa al río.

Un bosque con valor ambiental y social

El bosque de álamos no es un simple espacio verde. Cumple varias funciones clave para la comunidad. Es un lugar de esparcimiento para vecinos y visitantes, con senderos y zonas de paseo; actúa como barrera natural frente a inundaciones, ralentizando el caudal del Ebro en episodios de crecida; y aporta ingresos económicos al municipio a través de la tala sostenible de madera.

“El bosque es vital para nuestra comunidad en muchos sentidos”, subraya Subías. “No solo es un refugio de biodiversidad y un espacio de ocio, también es un escudo natural y una fuente de ingresos”.

El alcalde de Pina de Ebro, Pablo Blanquet, destaca el valor simbólico del proyecto: “Este sistema de riego demuestra un compromiso real con la sostenibilidad, al tiempo que mejora el paisaje y la vida de nuestros vecinos. Tenemos que poner en valor la colaboración de AWS con el territorio aragonés y su firme apuesta por optimizar el uso del agua”.

Un modelo para el futuro

Carlos Carreras, presidente del consejo de administración de la Comunidad de Regantes, considera que esta actuación marca el camino para la gestión hídrica del futuro. “Este apoyo nos ha permitido alcanzar nuestros objetivos de conservación, al tiempo que mejora la distribución del riego en toda la comunidad. Es un beneficio para todos”.

El proyecto forma parte del compromiso global de AWS de devolver más agua de la que consume en sus operaciones para 2030. A nivel mundial, la compañía ha puesto en marcha 29 iniciativas de reposición de agua. Solo en Aragón, ya cuenta con cinco.

Entre ellas se incluye un sistema de detección de fugas basado en tecnología en la nube en Villanueva de Gállego, que ha permitido reducir las pérdidas en la red municipal. Además, en marzo de 2025, AWS anunció tres nuevas actuaciones en la comunidad, con una inversión conjunta de 17,2 millones de euros: un plan para reducir el riesgo de inundaciones en Zaragoza que beneficiará a 700.000 personas, la modernización de infraestructuras hídricas críticas en Huesca y la implantación de inteligencia artificial para optimizar el riego agrícola.

Aragón, un territorio con retos hídricos

Este tipo de proyectos adquieren un valor especial en Aragón, una comunidad marcada por una climatología extrema y por la presión creciente sobre sus recursos hídricos. El valle del Ebro concentra una parte esencial de la actividad agrícola del país, pero también sufre los efectos del cambio climático: periodos prolongados de sequía, olas de calor cada vez más frecuentes y episodios de lluvias torrenciales que pueden provocar inundaciones.

La gestión eficiente del agua es, por tanto, una prioridad estratégica para el territorio. Iniciativas como la de Pina de Ebro no solo contribuyen a ahorrar millones de litros, sino que ofrecen soluciones replicables en otras zonas agrícolas de España.

Como resume Subías: “Aquí hemos demostrado que es posible unir tecnología, gestión agrícola y protección ambiental para beneficio de todos. El reto ahora es que más comunidades den el paso”.

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