Mesa de debate | Más financiación municipal y ayudas a la rehabilitación: retos de la vivienda

El alcalde de Calamocha, Manuel Rando, y el de Chiprana, Javier Nicolás, participan en una mesa de debate en HOY ARAGÓN para hablar de vivienda.
A la izquierda, el alcalde Calamocha, Manuel Rando; a la derecha, Javier Nicolás, alcalde de Chiprana. / ÁLVARO CALVO
A la izquierda, el alcalde Calamocha, Manuel Rando; a la derecha, Javier Nicolás, alcalde de Chiprana. / ÁLVARO CALVO

La falta de vivienda en los municipios aragoneses es un problema latente y común a todos. En mayor o menor medida, afecta a todo el territorio y es un freno al desarrollo económico, ligado a la fijación poblacional. Este fenómeno se siente en localidades tan dispares como son Calamocha (Teruel) y Chiprana (Zaragoza). 

Para hablar sobre los retos del acceso a la vivienda en Aragón y, en concreto, de estos casos concretos, el alcalde de Calamocha, Manuel Rando, y el de Chiprana, Javier Nicolás, participan en una mesa de debate en la redacción de HOY ARAGÓN.

Con algo más de 4.500 habitantes, Calamocha es uno de los principales municipios de la provincia de Teruel. En los últimos años, se ha seguido creciendo en población y la demanda de vivienda ya supera la oferta. Para su alcalde, Manuel Rando, este problema se va a agudizar y la solución para por una actuación rápida de todas las Administraciones al unísono. "Los ayuntamientos podemos aportar suelo y ayudar en lo que sea posible pero no tenemos mucho más músculo. Tenemos poco margen de actuación", asegura.

En su localidad todavía se pueden encontrar viviendas de segunda mano en buenas condiciones a precios asequibles pero también hay numeroso inmuebles que necesitan ser rehabilitados. Además, el Ayuntamiento va a poner a disposición pública las dos viviendas de su titularidad disponibles en Calamocha y tres más en los barrios. 

La necesidad de vivienda para que nuevos pobladores se puedan asentar también es un reto en Chiprana. La localidad del Bajo Aragón-Caspe es eminentemente frutícola y muchas familias que llegan hasta allí por motivos laborales quieren empezar una nueva vida en el municipio. Además, los jóvenes de la localidad que han encontrado en este sector la estabilidad laboral también querrían poder independizarse y seguir viviendo en Chiprana. "Hay casas vacías pero sus dueños son reacios a alquilar o a vender. Y también se ponen precios desorbitados", señala el alcalde, Javier Nicolás. 

Como solución a corto plazo, el municipio ha entrado dentro del Plan 700 del Gobierno de Aragón y se prevé la construcción de seis viviendas. Por el momento, el Ayuntamiento ha comprado terreno para poder desarrollar este proyecto que todavía se está elaborando.

AYUDAS A LA REHABILITACIÓN

Si bien es cierto que la escasez de promociones de obra nueva es uno de los inconvenientes fundamentales del acceso a la vivienda en el territorio aragonés, el estado de deterioro del parque inmobiliario de los pequeños y medianos municipios es otro de los problemas. Y también parte de la solución. "Desde hace un par de años, desde el ayuntamiento lanzamos un plan de subvenciones con fondos propios para ayudar a la rehabilitación de viviendas", explica Nicolás (Chiprana).

Así, se bonifica un porcentaje de la actuación, ya sea para arreglo de fachadas u otros trabajos. "Los resultados se están notando porque ahora más vecinos se animan a reformar y a hacer mejoras o incorporar instalaciones para el autoconsumo energético", asegura el alcalde. 

Para el alcalde de Calamocha, la solución al acceso a la vivienda en el municipio y sus barrios también pasa por favorecer la rehabilitación. "En nuestro caso, no vemos la necesidad de ampliar el suelo urbanizable porque en el casco urbano hay muchas casas para rehabilitar", asegura Rando. Para incentivar que se lleven a cabo estas reformas y los vecinos apuesten por vivir en estas zonas, el Ayuntamiento está dotándolas de servicios, para que sea un entorno atractivo en el que asentarse.

ALQUILER CON OPCIÓN A COMPRA

Junto con incentivar la rehabilitación, el alquiler con opción a compra se está dando cada vez más en Chiprana. "Es la fórmula que más encaja porque para el arrendatario no supone un desembolso inicial importante y permite, con el tiempo, que se puedan quedar en el municipio comprando la vivienda", explica Nicolás. 

Además, en la localidad se da la tendencia generalizada del miedo de los propietarios a poner su vivienda en alquiler. "Buscan personas de confianza no tanto por los impagos, sino más bien por el uso que se le da a la casa y las condiciones en las que se queda", asegura el alcalde. 

Sucede lo mismo en Calamocha, donde su alcalde propone que hay que trabajar en dar seguridad a los dueños. "Quizás se podría plantear subvencionar un seguro de impago", comenta Rando. En su municipio, el precio de los alquileres se ha duplicado en los últimos años. "Ahora oscila entre los 300 y los 600 euros si se trata de una casa nueva", detalla.

UN PLAN DE VIVIENDA "SERIO"

Como en tantas otras cuestiones, los dos participantes en esta mesa de debate coinciden en que para atajar el problema de la vivienda en Aragón es necesario un plan "serio", apoyado por el Gobierno Central. "Además, hay que buscar mecanismos que agilicen todos los trámites porque nos estamos jugando el futuro de los pueblos", asegura Rando (Calamocha).

En la misma línea, Nicolás (Chiprana) se muestra de acuerdo. "Hay que dar más agilidad en tramitación y burocracia. Los ayuntamientos ponemos parte de nuestros recursos en cuestiones que no nos competen. Hay que buscar el equilibrio", reflexiona. La demanda de vivienda en su municipio es creciente es necesario, indica, para el desarrollo económico. "Cada día cuesta más que las empresas se trasladen a los municipios pero oportunidades hay", asegura. En su caso, se va a instalar próximamente una empresa que generará 15 puestos de trabajo.

Para Rando, el desarrollo económico y la disponibilidad de vivienda tampoco se entienden por separado. "La primera pregunta que te hacen las empresas para asentarse es si hay vivienda. Después, si hay gente para trabajar. La relación de crecimiento económico, y por tanto de población, se basa en que tengamos más vivienda", explica el edil calamochino.

 "El problema de vivienda y la despoblación es más fácil de resolver si vamos juntos y no cada uno por nuestro lado", sentencia Rando, en referencia a las distintas Administraciones, desde centrales como autonómicas y locales. "Si somos capaces de generar vivienda, buena parte del medio rural tirará para adelante", concluye. 

* Este artículo forma parte de un especial sobre los retos de la vivienda en Aragón elaborado por HOY ARAGÓN con la participación de una veintena de localidades. Ver especial completo aquí.

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