Mesa de debate | Una ley "en condiciones" para atajar el problema de la vivienda en Aragón
El problema de la vivienda lo es a nivel nacional pero en los municipios aragoneses sus consecuencias van más allá. Para las localidades pequeñas, como la mayoría de la comarca Cinco Villas, la falta de vivienda es un freno al desarrollo de los pueblos y fomenta la despoblación. Para núcleos de mayor tamaño o más próximos a Zaragoza, como son El Burgo de Ebro y La Almunia de Doña Godina, este déficit de inmuebles tanto para comprar como para alquilar, es también la principal traba para fijar nuevos habitantes.
Para hablar de los retos de la vivienda en Aragón, el presidente de la comarca Cinco Villas, Santos Navarro; el alcalde El Burgo de Ebro, Vicente Royo; y el de La Almunia de Doña Godina, Noé Latorre, participan en una mesa de debate en la redacción de HOY ARAGÓN.
"Nuestro problema es que no hay vivienda. No hay promoción privada y las públicas son muy pocas porque los presupuestos municipales son muy limitados. Los ayuntamientos estamos atados de pies y manos", resumen Noé Latorre, alcalde de La Almunia, sobre la situación en el municipio. Las pocas viviendas nuevas que se ven en la localidad son autopromociones, de vecinos que disponen de un solar y construyen su propia casa o bien la rehabilitan.
En El Burgo de Ebro, por su parte, el problema principal es que las constructoras no apuestan por las promociones nuevas en el municipio. "No tenemos vivienda nueva, no se está construyendo tan apenas de construcción privada y necesitamos hacer de protección oficial", asegura su alcalde, Vicente Royo. En la localidad se crean miles de puestos de trabajo y la mayoría de personas no son ni de la zona. "Estarían dispuestos a vivir aquí, al igual que los jóvenes del pueblo, que tienen trabajo y a su familia", señala Royo.
La realidad en materia de vivienda en la comarca Cinco Villas es dispar. Tanto como lo son los 31 municipios de distinta densidad poblacional que la componen. Más del 80% son pueblos de menos de mil habitantes y algunos, como Bagüés, no llega a los 15. "Tenemos el problema de la despoblación y la vivienda es un factor clave. Los ayuntamientos tienen poco presupuesto y por sí solos no pueden ni plantear planes ni rehabilitar viviendas", resumen Santos Navarro, presidente de la comarca.
"LA DESPOBLACIÓN SE LA TIENEN QUE CREER EN MADRID"
Los tres participantes en esta mesa de debate están de acuerdo en que las soluciones al problema de la vivienda en los municipios aragoneses tienen que venir de arriba. "Los estamentos de más arriba no quieren invertir en esto y, si queremos que los pueblos no se mueran, la despoblación es algo que deben creérselo desde Madrid. Los pueblos pequeños son de 100 habitantes, no de 20.000 y, en estos casos, la solución pasa por la creación de viviendas públicas", asegura Navarro (Cinco Villas).
En el caso de las Cinco Villas, uno de los principales retos en materia de vivienda es la falta de financiación para que los ayuntamientos puedan construir o acondicionar viviendas públicas. "Además, muchos de los particulares que disponen de casas vacías no se atreven a alquilarlas a no ser que sea a alguien de confianza. Además, los precios están desorbitados porque no hay oferta", añade el presidente comarcal.
El alcalde de La Almunia, Noé Latorre, suscribe las palabras de Navarro. "En materia de alquiler, hace falta seguridad jurídica para los arrendadores y también asesoramiento", asegura. El edil propone como solución que haya una Ley de Vivienda hecha "de arriba abajo" y que se simplifique la burocracia.
La situación de El Burgo de Ebro es algo diferente, fundamentalmente por su proximidad a Zaragoza, pero también por el asentamiento de grandes empresas. "Los propietarios alquilan directamente a la empresa porque les da seguridad y con todos estos trabajadores temporales los pisos disponibles están alquilados. Pero esto no fija población en El Burgo y, además, encarece el precio del resto de viviendas", reflexiona.
En cuanto a las viviendas en propiedad, el problema en El Burgo es que los promotores no apuestas por el municipio para construir. "Tenemos suelo disponible pero falta iniciativa privada. El constructor se va a ir donde haya negocio y contra esto los ayuntamientos no podemos hacer nada. La solución tiene que venir de la mano de una regulación", apunta Royo, en la misma línea de sus compañeros de mesa.
VIVIENDAS TURÍSTICAS Y SOSTENIBLES
Si se habla de vivienda no se puede pasar por alto el fenómeno de los alojamientos turísticos. En mayor o menor medida, la proliferación de este tipo de negocios afecta al mercado inmobiliario. Aunque en La Almunia y en El Burgo apenas existen casas o pisos destinados a este fin, en la comarca Cinco Villas sí hay un número importante. "Tenemos casas rurales, albergues, apartamentos de uso turístico... Apostamos por el turismo aunque es cierto que hace que se eleve el precio", reflexiona el presidente.
En lo que sí coinciden los tres participantes de la mesa de debate es en que los criterios de sostenibilidad y eficiencia energética están muy presentes en vivienda. "El mejor inversión en calefacción es un buen aislante", asegura Latorre (La Almunia), en cuya localidad cada vez son más los tejados sobre los que se ven placas solares. Lo mismo sucede en El Burgo donde, como incentivo, quienes optan por la instalación de parques solares tienen una importante rebaja en el IBI.
"Tanto el Gobierno Central como los autonómicos tienen que coger el toro por los cuernos y facilitar de la forma que sea a los promotores para que construyan donde se necesita. Y, por supuesto, es necesaria una Ley de vVivienda en condiciones", resume Royo (El Burgo), a modo de conclusión.
En la misma línea, Latorre (La Almunia) habla de "condiciones iguales para que todos los municipios sean atractivos para los constructores. Les tiene que salir rentable construir no solo en ciudades".
Para las Cinco Villas, la solución que Navarro propone para los pueblos pequeños es la financiación pública, tanto para que los ayuntamientos puedan proporcionar viviendas como para los propios vecinos que puedan rehabilitar las suyas. No se olvida del parque de viviendas en alquiler. "Necesitamos que se favorezca este sistema y que los precios sean asumibles. Así, muchos de los trabajadores temporales, como funcionarios, que ahora van y vienen en el día, se podrían quedar a vivir en al zona", explica. "Esto pasa por creerse la despoblación. De lo contrario, los pueblos pequeños de menos de mil habitantes no se podrán mantener vivos más allá del verano", concluye.
* Este artículo forma parte de un especial sobre los retos de la vivienda en Aragón elaborado por HOY ARAGÓN con la participación de una veintena de localidades. Ver especial completo aquí.