Mesa de debate | Vivienda, empleo y comunicaciones para frenar la despoblación de Aragón

Los alcaldes de Alcañiz, Biota y Fayón han participado en una mesa de debate en la redacción de HOY ARAGÓN, coincidiendo en que sin oferta residencial, empleo y mejores comunicaciones será difícil frenar la despoblación.
De izquierda a derecha, Roberto Cabistany (Fayón), Ezequiel Marco (Biota) y Miguel Ángel Estevan (Alcañiz). / ÁLVARO CALVO
De izquierda a derecha, Roberto Cabistany (Fayón), Ezequiel Marco (Biota) y Miguel Ángel Estevan (Alcañiz). / ÁLVARO CALVO

La falta de vivienda disponible, la dificultad para atraer nuevos pobladores y la necesidad de más infraestructuras y servicios públicos fueron algunos de los principales retos señalados por los alcaldes de Alcañiz, Biota y Fayón durante una mesa de debate organizada por HOY ARAGÓN sobre vivienda, acción social e infraestructuras en el medio rural.

Los responsables municipales coincidieron en que el acceso a la vivienda se ha convertido en un factor determinante para fijar población en los municipios aragoneses, especialmente en los más pequeños, donde la escasez de oferta, los elevados costes de construcción y la falta de rehabilitación del parque inmobiliario dificultan la llegada de nuevos vecinos.

DISTINTAS REALIDADES SEGÚN LA POBLACIÓN

La realidad de la despoblación en Aragón dista de unos municipios a otros, sobre todo, en función de su población. Así, los retos que tiene Alcañiz (18.000 habitantes) en materia de vivienda son diferentes a los de Biota o Fayón, compañeros de mesa de debate en esta ocasión.

En municipios más pequeños el reto principal es doble: captar nuevos vecinos y evitar que los actuales se marchen. Así lo explicó el alcalde de Biota, Ezequiel Marco, quien recordó que muchos pueblos han perdido población durante décadas mientras crecen las ciudades. A su juicio, la planificación territorial realizada en el pasado no ha favorecido el equilibrio entre zonas urbanas y rurales. “Se habla mucho de despoblación, pero se hace poco”, lamentó.

El alcalde de Fayón, Roberto Cabistany, describió una problemática distinta en su municipio, donde el parque de viviendas es muy limitado desde su origen. El actual núcleo urbano se construyó tras la inundación del antiguo pueblo y el número de viviendas se ajustó a la población que permaneció entonces (que pasó de 1.800 a 500 vecinos). Esto provocó que hoy exista muy poca oferta.

"Aunque actualmente hay demanda, especialmente vinculada al turismo de pesca o al empleo, muchas personas no pueden instalarse por falta de viviendas disponibles", aseguró Cabistany.

REHABILITACIÓN, ALQUILER Y VIVIENDA PÚBLICA

En cuanto a las soluciones, los alcaldes coincidieron en que es necesario impulsar distintas fórmulas de acceso a la vivienda.

En Alcañiz, el consistorio está apostando por la rehabilitación del casco histórico a través del programa ARRU, que ha movilizado cerca de cinco millones de euros en los últimos años. Gracias a estas actuaciones se han rehabilitado viviendas y se están construyendo nuevas en el centro urbano.

Biota, por su parte, ha promovido una iniciativa para detectar la demanda real de vivienda entre jóvenes del municipio. Según explicó su alcalde, 14 jóvenes se han interesado por una promoción de seis viviendas unifamiliares en suelo ya urbanizado. Sin embargo, Marco reconoció que el mercado inmobiliario rural presenta dificultades específicas. "El alquiler suele generar desconfianza entre los propietarios y muchas casas permanecen cerradas porque pertenecen a varios herederos que no se ponen de acuerdo para venderlas", explicó.

Ante esta situación, planteó la posibilidad de que administraciones como el Gobierno de Aragón, las comarcas y los ayuntamientos colaboren para rehabilitar viviendas vacías y destinarlas a alquiler temporal.

En Fayón, el consistorio ha optado por impulsar el alquiler como principal vía de acceso. El ayuntamiento actúa como intermediario entre propietarios e inquilinos para ofrecer mayor seguridad a ambas partes, aunque su alcalde reconoció que sigue siendo complicado aumentar la oferta. Además, Cabistany defendió la necesidad de ampliar la vivienda pública, ya que los costes actuales de construcción dificultan que la iniciativa privada pueda ofrecer precios asequibles.

MÁS IMPLICACIÓN DE LAS ADMINISTRACIONES

Los tres alcaldes coincidieron en reclamar una mayor implicación de las administraciones autonómica y estatal para impulsar políticas de vivienda en el medio rural.

Marco destacó que los ayuntamientos cuentan con recursos muy limitados para afrontar este reto y defendió que las instituciones con mayor capacidad presupuestaria deben asumir un papel protagonista. Entre sus propuestas, planteó ayudas específicas para jóvenes que decidan instalarse en municipios rurales, con el objetivo de incentivar su llegada.

Desde Alcañiz, Estevan también señaló que el apoyo de las administraciones superiores es fundamental para promover nuevas promociones. El municipio, explicó, ha cedido suelo para impulsar viviendas destinadas al alquiler dentro de un plan autonómico. El proyecto se encuentra paralizado tras el proceso electoral pero se confía en que se retome lo antes posible.

Por su parte, el alcalde de Fayón valoró positivamente los programas impulsados por el Gobierno de Aragón para promover vivienda en municipios pequeños, aunque insistió en que es necesario reforzar la financiación y coordinar las actuaciones entre administraciones.

INFRAESTRUCTURAS Y SERVICIOS PARA ATRAER POBLACIÓN

Más allá de la vivienda, los alcaldes coincidieron en que la disponibilidad de infraestructuras y servicios públicos resulta clave para fijar población.

El alcalde de Alcañiz insistió en la importancia de mejorar las comunicaciones, especialmente con el desarrollo de la futura autovía A-68, que considera esencial para el crecimiento económico de la comarca. "Alcañiz es la única localidad aragonesa de más de 10.000 habitantes que no está conectada por autovía", recordó Estevan.

En la comarca de las Cinco Villas, el alcalde de Biota denunció una situación similar, ya que, siento el territorio comarcal más extenso de Aragón, no cuenta con ningún kilómetro de autovía. A su juicio, mejorar las comunicaciones es imprescindible para atraer empresas y generar empleo estable.

Además, destacó el papel que desempeñan los servicios básicos en la calidad de vida del medio rural. “Cuando falta comercio o desaparece un bar, empieza el deterioro del pueblo”, advirtió.

Sobre Fayón, Cabistany señaló también la necesidad de mejorar tanto los servicios sanitarios como las conexiones viarias, especialmente teniendo en cuenta la distancia a hospitales y centros de referencia. En su caso, el hospital que le corresponde al municipio es el de Barbastro (dos horas de viaje en coche), siendo que Alcañiz está a 45 minutos.

TELETRABAJO Y OPORTUNIDADES DE DESARROLLO

Otro de los temas tratados en esta mesa de debate sobre vivienda en el territorio aragonés fue el efecto positivo de la pandemia en lo que respecta al teletrabjo y al regreso o asentamiento de nuevos pobladores en los municipios. En el caso de Alcañiz, Estevan explicó que sí se ha producido este fenómeno con personas procedentes de ciudades como Barcelona o Valencia. "Esto ha impulsado la oferta de parcelas municipales para construir vivienda en pedanías como Valmuel o Puigmoreno", aseguró.

En Biota, sin embargo, este fenómeno apenas se ha notado más allá del aumento de población durante el verano, mientras que en Fayón el retorno ha sido menor de lo esperado. 

Donde sí reinó el consenso fue al hablar del empleo como palanca para revertir la despoblación: la vivienda debe ir acompañada de oportunidades laborales. En Alcañiz, el consistorio apuesta por atraer nuevas empresas y consolidar proyectos tecnológicos vinculados a su parque empresarial Technopark. 

El alcalde de Biota planteó la necesidad de contar con grandes polígonos industriales si no en todos los municipios sí, al menos, en las cabeceras comarcales. "Un polígono potente en Ejea de los Caballeros generaría empleo cualificado y permitiría a los jóvenes regresar a sus pueblos tras completar sus estudios", aseguró.

En el caso de Fayón, el turismo se perfila como uno de los principales motores de desarrollo económico, especialmente vinculado a la pesca y a la naturaleza, aunque su alcalde defendió que también sería necesario facilitar la implantación de pequeñas industrias en los municipios rurales.

En conjunto, los participantes en esta mesa de debate coincidieron en que afrontar el reto demográfico exige una estrategia integral que combine vivienda, empleo, infraestructuras y servicios para garantizar el futuro de los pueblos aragoneses.

* Este artículo forma parte de un especial sobre los retos de la vivienda en Aragón elaborado por HOY ARAGÓN con la participación de una veintena de localidades. Ver especial completo aquí.

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