Abre un negocio en el centro de Zaragoza y se lleva un disgusto: “Nos quedamos sin vacaciones”
"Somos una familia de esfuerzo", repite Johanas mientras relata lo sucedido a HOY ARAGÓN apenas 24 horas después. El pasado mes de octubre hizo realidad un sueño que tenía con el apoyo de su familia y con los ahorros que habían conseguido acumular. Nunca llegó a imaginar que menos de un año después se llevaría el susto que se llevó el pasado martes.
"Fue sobre la 5 de la madrugada; da la casualidad que vivimos cerca y escuchamos un ruido. En ese momento revise inmediatamente la cámara de videovigilancia a través de mi teléfono móvil", recuerda Johanas.
Cuando consiguió acceder a las imágenes vio a un hombre que arremetía con algo contundente contra el cristal de su tienda, una pastelería especializada en tartas en la calle Ramón Celma, en el zaragozano barrio de San Pablo.
"Justo a esa hora se estaba levantando mi esposo para ir a trabajar y yo para bajar a la obrador. Pasaron como mucho dos minutos o menos diría yo y al ver que no podía romperlo se fue y volvió para darle con algo más pesado y finalmente lo rompió", se lamenta esta empresaria.
"Entró y justo mi familia bajaba a la calle y yo, al mismo tiempo, llamé a la Policía Nacional que, gracias a Dios, llegó en nada", explica Johanas. En un primer momento vieron que no le había dado tiempo para llevarse nada de valor. "Aunque tenía algo al salir, lo vimos en la cámara del 'móvil', pero no se apreciaba bien", explica.
Esa mañana, Johanas, desgraciadamente, tuvo que cambiar de rutina y, en vez de hacer sus dulces ya conocidos en el barrio, tuvo que cerrar y hacer guardia en su tienda, ya que el cristal del escaparate estaba totalmente destrozado. "Estuve esperando al cerrajero y cristalero. En total fueron 900 euros de cristal y lo cierto es que no tenía seguro", se sincera.
Adiós a las vacaciones familiares
Al no tener seguro, Johanas ha tenido que invertir cerca de mil euros para arreglar el cristal y otros desperfectos causados por el ladrón en su establecimiento, algo que le va a suponer cambiar sus planes familiares este verano. "Pensábamos irnos unos días en familia para descansar pero, con este gasto, no va a poder ser. Era el dinero de las vacaciones, incluso un poco más", se lamenta.
"Por suerte, de lo demás, no alcanzó llevarse nada. Vimos en imágenes que llevaba algo en las manos, pero aún no podemos saber que es. Eso si, hizo destrozos en la caja registradora que es lo que quería llevarse, evidentemente", insiste Johanas. "Creemos que intento apagar las cámaras pero no pudo", añade.
Por suerte, el presunto ladrón fue detenido horas después por la Policía Nacional, con la ayuda de varios vecinos del barrio, tras intentar cometer otro robo asaltando a las nueve y media de la mañana a una mujer en la calle Echegaray y Caballero. "Creemos que es el mismo que entro en la tienda, porque tenía una vendaje en la pierna, y aquí en el cristal de la tienda había sangre. Eso quiere decir que al salir se habría cortado", deduce Johanas.
Dos días después de este intento de robo con violencia, Johanas vuelve a sonreír y publica en sus redes sociales un mensaje de cierto alivio. "Volvemos a abrir la pastelería. Gracias a todos por el apoyo y el cariño mostrados. No lo olvidaremos".

