Le recrimina a su hijastro que cierre la nevera con la pierna y éste le ataca con un cuchillo y aceite hirviendo
Las malas relaciones en familia a veces se traducen en situaciones que acaban en los juzgados. Eso mismo fue lo que pasó tras un incidente en un piso del barrio zaragozano de Delicias, sobre la medianoche.
Según ha podido saber HOY ARAGÓN, minutos después de los hechos, la Policía Nacional recibió una llamada en la Sala CIMACC en la que se requería una patrulla en la calle Batalla de Clavijo.
El denunciante explicaba a los agentes que necesita que acudiesen allí porque un tío suyo había sufrido un corte profundo en la mano izquierda.
El autor de este ataque con un cuchillo, según este mismo denunciante, era su hijastro. "Tienen que venir ya porque hay mucha sangre", insistía. Al llegar, los policías ven manchas de sangre en la puerta del portal y en la calle.
Una vez en el domicilio, observan que la víctima está perdiendo mucha sangre por su mano izquierda, y hay un charco de sangre abundante.
De ahí que se vean obligados a presionarle la herida con una toalla para intentar detener la hemorragia. Debido a la gravedad de la herida, el médico que acude también en la ambulancia al piso decide trasladarlo de manera urgente al hospital clínico para que sea tratado de la misma en un centro sanitario.
Mientras esto sucede, hablan con R.E.C., que convive con su madre y una hermana de la víctima. El presunto autor del ataque, al parecer, ha huido, y los agentes hablan con su madre para que le convenza y vuelva al domicilio para contar lo sucedido.
El chico estaba en otro piso, en la calle Unceta, y hasta allí acude una patrulla que lo detiene por un delito de lesiones en el ámbito familiar. El joven cuenta que lleva tan solo un mes en España conviviendo con la víctima, su padrastro, y que los problemas con él son habituales.
El detenido dice que, mientras estaba cocinando, se ha acercado su padrastro y sin motivo aparente ha comenzado una discusión verbal fuerte, motivo por el cual se ha refugiado en su cuarto para evitar que la situación se agravara más.
Que al ver que le iba a atacar, ha sacado un cuchillo de cocina hiriendo a la víctima en la mano izquierda. Al preguntarle los policías por el cuchillo, cuenta que lo ha tirado en la calle y no recuerda dónde.
Una cuchillada y agua hirviendo por cerrar la nevera con la pierna
La víctima, representada por los letrados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, contó que él le recriminó al acusado, hijo de su pareja con el que convivía desde hacía un mes, que cerrara la puerta del frigorífico con la pierna y el acusado le dijo que no le dijera lo que tenía que hacer y que le iba matar.
A continuación, y según sus declaraciones ante la Policía Nacional, cogió un cuchillo de la cocina y esgrimiéndolo se abalanzó contra él para clavárselo, cubriéndose éste con el brazo y recibiendo un corte en la mano. Además, le tiró aceite hirviendo provocándole quemaduras en el cuerpo.
Esta semana se celebraba en juicio en el Juzgado de lo Penal número 8 de Zaragoza en el que el joven se enfrenta a hasta tres años de prisión.

