De seis a dos años de cárcel por abusar sexualmente de su nieta: una jueza no lo vio claro

La resolución ha contado con un voto particular de una de las magistradas que no ha creído del todo a la víctima
Imagen del Palacio de Justicia de Zaragoza donde se celebró el juicio/H.A.

Luis G. A., mayor de edad y sin antecedentes penales, es el abuelo paterno de una niña nacida en 2004. Según el auto judicial, todos los domingos hasta el año 2016, la niña iba a comer a casa de sus abuelos.

Durante el periodo de tiempo en el que la niña tenía 5 y 6 años de edad, cuando terminaban de comer, el acusado, según ha podido saber HOY ARAGÓN, se llevaba a su nieta  a una habitación donde estaba la única televisión de la casa.

Dicha habitación, aunque estaba cerca del salón, tenía la puerta cerrada y una vidriera de cristales con cortinas. Había que entrar por un pasillo muy largo en otra zona de la casa, de tal forma que para las demás personas que estaban en el salón no se podía ver el interior de dicha habitación.

Según la declaración de la víctima, su abuelo le ponía una película de Disney de princesas, y se sentaba junto a ella. Después de empezar la película, según siempre su declaración ante el juez, le metía la mano por debajo de la ropa, de los pechos, y por debajo de sus órganos genitales.

Otras veces lo hacía por encima de la ropa, acariciándola y colocando la mano de la niña sobre su miembro por encima de la ropa. Ella recuerda que sentía incomoda, desconociendo entonces lo que significaban esos actos, por ello dejó de ponerse vestidos y se tapaba más, poniéndose incluso  pantalones.

En el año 2016, la niña dejó de ir a comer a casa de sus abuelos los domingos tras una discusión familiar. Cuando la niña hacía sexto de primaria, con 12 años, en la asignatura de ciencias naturales, les explicaron como funciona el aparato reproductor de los mamíferos, entendiendo entonces, según dijo, lo que su abuelo paterno le había estado realizando.

A pesar de todo, no le contó nada a sus padres y solo un año y medio antes de poner la denuncia, en el año 2021, se lo contó a una amiga suya. Fue un año después cuando lo contó a sus padres y en enero de 2024 interpuso la denuncia.

LA DISCREPANCIA DE UNA JUEZA

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Zaragoza acaba de condenar a este hombre a dos años de prisión como autor de un delito continuado de abusos sexuales a menor de 13 años, abusos habría cometido el acusado con su nieta cuando esta contaba entre 5 y 6 años de edad.

El tribunal le condena además a indemnizar a la víctima con 1.000 euros por daños morales, al pago de todas las costas procesales y expresa en su resolución que una vez la sentencia sea firme se inscriba al procesado en el Registro Central de Delincuentes Sexuales.

Dicha sentencia ha contado con el voto particular de la magistrada Soledad Alejandre, que discrepa de la mayoría de la Sala en cuanto a que los hechos hayan quedado acreditados por las declaraciones de la víctima y en él expresa sus “dudas razonables”.

Entiende esta magistrada que la versión ofrecida por la denunciante ofrece “serias dudas sobre la realidad de los hechos denunciados, no porque se considere que se los haya inventado, sino porque pueden responder a una falsa memoria asumida como certeza de una realidad".

Cree entonces que se debe aplicar el principio ““in dubio pro reo”, en caso de duda se da la razón al preso. Fiscalía llegaba a pedir hasta seis años de prisión para el acusado pero con esta sentencia es más que probable que ni siquiera entre en prisión.