Agresión sexual a una septuagenaria en un centro de mayores de Caspe: "Que esto quede entre tú y yo"
Era víspera de las fechas navideñas del pasado año; la víctima de esta historia, una mujer de 73 años, no imaginaba lo que le iba a suceder tras una visita al fisioterapeuta en una residencia de mayores de Caspe.
Según han podido saber HOY ARAGÓN, el acusado, E.A.C., de profesión fisioterapeuta, trabajaba dando asistencia dentro de un servicio de atención de la Asociación para la Ayuda al Discapacitado de Caspe, ASADICC. La presunta víctima acudía tras haber sido víctima de un ictus meses antes.
Se encontró con el acusado y era la primera vez que lo veía, ya que habitualmente era atendida por otra fisioterapeuta. Le pidió que se quitara los pantalones y que se tumbara en la camilla que había en la sala. Según el escrito de acusación presentado por Fiscalía, comenzó a masajearle ambas piernas, a pesar de que únicamente tenía problemas de movilidad en la derecha.
"Como mujer eres muy dulce"
Dice el representante del Estado, que buscaba en ese momento "satisfacer su ánimo libidinoso y consciente de la edad y enfermedad de la mujer". A pesar de que la paciente no parecía sentirse cómoda, el hombre continuó masajeando sus piernas en movimiento ascendente hacia la braga pañal que ésta llevaba.
Le tocó el pecho sin quitarle el sujetador para luego volver a masajearle las piernas, llegando incluso a introducir su mano por la extremidad izquierda en el interior del pañal y tocándole la vulva. Mientras esto sucedía, el acusado quiso darle besos en los labios, mientras la mujer giraba la cara para evitarlo, no llegando a conseguirlo siempre y recibiendo más de un beso en la boca.
“Esto queda entre tú y yo”
Cuando al cabo de una hora finalizó la sesión, el acusado le dio un abrazo a la mujer y le dijo: “Esto queda entre tú y yo”. Según informe emitido por el Instituto de Medicina Legal de Aragón, IMLA, emitido el pasado 23 de febrero, como consecuencia de los hechos denunciados, la mujer de 73 años presentó un cuadro de ansiedad como consecuencia de lo que ocurrió durante el supuesto masaje terapéutico.
En enero de 2026, la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Caspe número 1 dictó un auto en virtud del cual se acordó la prohibición del acusado de aproximarse a la mujer a menos de 300 metros, y de comunicarse con ella por cualquier medio, directa o indirectamente a través de terceras personas, física, telemática o telefónicamente.
Ahora el Ministerio Fiscal ha dado un paso más, presentando un dictamen de solicitud al juzgado de dos años de prisión por un caso de agresión sexual o la posibilidad de que el magistrado decida la expulsión del país del encausado durante un tiempo no menor de cinco años.

