Quedan para mantener relaciones sexuales en un piso en Zaragoza y ella le denuncia por agresión sexual
La víctima, S.R., llevaba desde el pasado seis de febrero, según consta en su declaración a la que ha podido acceder HOY ARAGÓN, hablando con una amigo al que conocía desde hace mucho tiempo y con el que se había intercambiado los teléfonos móviles.
Ambos, de 39 años de edad y residentes en la localidad zaragozana de Quinto de Ebro, habían quedado el pasado nueve de febrero en Zaragoza para verse. Según la presunta víctima, y mientras intercambiaban mensajes, él la bloqueó en la aplicación 'Whatsapp'.
Tras este gesto de él que ella confesó no entender, no supo nada del chico hasta que llegó a la parada en la calle Cesáreo Alierta, esquina con Camino de las Torres. Llamó a su amigo para que fuese a recogerla y él apenas tardó cinco minutos en llegar al lugar.
Ambos deciden ir a un bar cercano a tomar algo; en dicho local, según declaró la presunta víctima, ella conocía a varias personas con las que entabló conversación haciendo, sin quererlo, que su amigo se sintiese algo incómodo y se lo hiciese saber.
Después de media hora en ese bar, y otra media hora en otro cercano donde, según cuenta ella, solo él consumió alcohol, se marcharon a un restaurante donde cenaron y tomaron varias copas de vino. Al salir deciden de manera consensuada ir a casa de él. Lo hacen andando y ella recuerda en ese camino que se encontraba algo desorientada y con "muchas lagunas" respecto a lo sucedido a partir de ese momento.
Si que explicó a la Policía Nacional durante su declaración que durante la cena fue al baño y no descarta que quizá el chico le metiese algo en la bebida, porque no encontraba otra explicación a lo que sentía tras salir del restaurante.
La chica recordaba después que entraron en el piso en la calle Reina Fabiola y que subieron en el ascensor donde comenzaron a besarse. Ya dentro del piso, entraron al salón y cerraron la puerta de entrada con llaves quitándolas de la cerradura.
Ya en el sofá comenzaron a mantener, según ella, relaciones sexuales; recuerda que se quitó las botas y las medias y se subió el vestido. También sacó un preservativo del bolso y se lo puso al chico al observar que él ya se había bajado los pantalones, sin quitarse el resto de la ropa, y tenía el miembro viril fuera con la intención de iniciar la penetración vaginal.
En unos minutos la relación dejó de ser consentida
Hasta aquí, y según relata la víctima la historia, la relación sexual que estaban manteniendo era consentida por parte de ambos, hasta que él, de manera unilateral, decidió tomar una decisión.A los pocos minutos de empezar, se quitó el preservativo sin preguntarle nada a ella, y dejándolo en una mesa. Al darse cuenta, la denunciante le dice "de manera clara y tajante" que sin preservativo no va a mantener relaciones sexuales con él.
Justo en ese momento, él la vuelve a penetrar vaginalmente con fuerza, sujetándole, según ella, el pecho con presión para que no se incorpore ya que ella estaba tumbada boca arriba en el sofá y el justo encima de ella. Ella, al sentirlo, empezó a luchar e intentar zafarse de él y después de un empujón, recuerda, consigue quitárselo de encima.
"Eres una zorra; si lo se te dejo tirada"
Al notar que le apartaba, él, según explica la denunciante, comenzó a insultarla con frases como "eres muy mala", o "eres una zorra; si lo se te dejo tirada". Ella le dijo que iba a llamar a la Policía Nacional y acabó llamando al 112 donde le sugirieron que acudiera al Hospital Provincial.
Le pide que abra la puerta para poderse marchar y él, tras insistirle, lo hace. Una vez en el rellano escucha que su amigo habla con una mujer y ella le dice "tranquilo, te voy a enviar a una persona". Una vez en el Hospital Provincial, una patrulla de Policía Nacional le traslada al Hospital Materno Infantil del Miguel Servet para iniciar el Protocolo de Asistencia a Víctimas de Agresión Sexual.
Al mismo tiempo, la presunta víctima se puso en contacto con sus abogados, Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, al explicarle la policía que tiene derecho a exponer una denuncia como víctima de una agresión sexual.

