Así actuaba uno de los delincuentes que más detenciones acumula en Zaragoza: sólo llevaba cuatro meses en la ciudad

Llegó desde Cataluña las pasadas fiestas del Pilar, donde también había cometido múltiples delitos y los Mossos D'esquadra ya lo conocían bien

 

 

Imagen de dos de los hurtos y robos cometidos por este delincuente multi reincidente/ P.N.
Imagen de dos de los hurtos y robos cometidos por este delincuente multi reincidente/ P.N.

No es la primera vez que hablamos de él en HOY ARAGÓN. Supermercados, lavanderías, bares, comercios de todo tipo, P. P., iniciales que corresponden a uno de los delincuentes más reincidentes de Zaragoza, no hacía distingos. A pesar de su juventud, 25 años, acumula más detenciones policiales que cualquiera. Pocos pueden igualar su lista de delitos, y con una asiduidad que solo recordaba al famoso 'Rey del Simpa'.

Tampoco parecía preocuparle el 'modus operandi' que, aunque siempre era similar, contaba con dosis de improvisación y violencia si era necesario. No dudaba en hacer añicos la cristalera de un bar para acceder a su interior y coger absolutamente todo lo que estaba a su alcance. 

Lo más llamativo es que llevaba en Zaragoza tan solo cuatro meses, desde las pasadas fiestas del Pilar. Llegó de Cataluña, español nacido en Ucrania. Llegó sin nada y con una lista de delitos cometidos que también le habían puesto a la cabeza en hurtos y robos violentos en la comunidad vecina. De hecho, los Mossos D'esquadra lo conocen bien, tanto que decidió cambiar de aires para no acabar en prisión.

Entre Cataluña y Aragón estuvo una temporada en Andalucía, concretamente en Almería, donde también vivía de lo que delinquía. Ya en Zaragoza, ocupó una vivienda en en la calle Antonio Sangenis, cerca de la Avenida de Madrid,  y comenzó a hacer lo único que sabía hacer, robar. Desde entonces ha cambiado mucho de domicilio, incluso, si no tenía nada, dormía y vivía en la calle.

Su llegada en fiestas del Pilar no fue casual; aprovechó la masificación de la capital aragonesa para intentar pasar más desapercibido, buscando oportunidades para cometer los delitos y con la posibilidad de moverse más rápido e intentar evitar la labor policial. Sin embargo, lo que no sabía es que pronto empezaría a ser también conocido aquí.

Había semanas en las que llegaba a ser detenido hasta en tres ocasiones después de la un juez de guardia le tomase la pertinente declaración y lo dejase en libertad. No esperaba ni 24 horas para cometer su siguiente delito.

Buscar el objetivo, poca vigilancia, pocas precauciones y actuar rápido. Dinero para seguir adelante o lo que pillaba para venderlo a terceros. Pronto también se mimetizó con la delincuencia local, llegando a cometer hurtos con algún otro compinche, como uno en el que se le ve ocultando botellas bajo su chaqueta en un supermercado de la capital aragonesa.

Más de medio centenar de delitos que le han llevado a prisión

P. P. no se detenía ni siquiera cuando era consciente de la la Policía Nacional le seguía los pasos. Tanto que muchas patrullas de Seguridad Ciudadana ya tenían una descripción de él y algunos ya lo habían detenido varias veces. 

Su reincidencia, consciente de que aumentaba cada día pero que no podía detener, le ha llevado de nuevo ante un juez, que, al ver su dilatada carrera delictiva no ha dudado en enviarle a prisión, donde ya había estado. De uno a tres años de cárcel por su multi reincidencia y la posibilidad de su reinserción, aunque eso ya dependerá de él.

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