Llega de Barcelona, la policía lo detiene por robar y en el calabozo esnifa Rivotril

El detenido agredió a los policías, les escupió y pegó cabezazos y patadas dentro del coche policial mientras era trasladado a Comisaría

Los hechos tuvieron lugar el pasado domingo de madrugada, en la confluencia de las calles Conde Aranda y San Martin, de Zaragoza. Un grupo de personas para en mitad de la calle a una patrulla policial para denunciar que un hombre al que, al parecer, habían retenido, les había intentado robar a uno de ellos el teléfono móvil.

Uno de ellos explica que se les han acercado un grupo de jóvenes y que ha visto como rodeaban a su sobrino. Éste, por su parte, cuenta a los policías que el hombre que habían retenido se le había acercado minutos antes a hablar y que, en un momento dado, ha notado como introducía la mano en el bolsillo donde llevaba su teléfono móvil y lo cogía con intención de llevárselo.

Aseguraba que después, al darse cuenta del hurto, le pidió que le devolviese lo que le había quitado, negándose éste en numerosas ocasiones. Al ver a los policías allí presentes, el presunto ladrón ha intentado escapar y tirar al mismo tiempo el teléfono móvil que había hurtado.

Al verlo, los agentes le detienen y entregan el teléfono a su propietario quien asegura que quiere denunciar los hechos. El detenido, S.R, de origen marroquí asegura que vive en Zaragoza con sus padres. Al comprobar sus datos, los agentes descubren que ya ha sido detenido en la capital aragonesa por la Policía Local por un delito leve de hurto.

Al pedirle que entre en el vehículo, el joven comienza a insultar a los policías llegando a dar una patada a uno de ellos. Una vez está siendo trasladado a una Comisaría empieza a darse cabezazos contra la mampara de seguridad y a escupir repetidas veces.

Al llegar a dependencias policiales descubren que el joven no vive en Zaragoza sino que acaba de desplazarse desde Barcelona donde vive habitualmente. Tras tomarle declaración y comprobar que tiene al menos cuatro antecedentes policiales en Zaragoza entra en el calabozo.

"Tengo miedo; está consumiendo cocaína en el calabozo"

Esta historia no acaba con a detención del presunto delincuente, ya que los policías que lo custodian en la Comisaría de la Avenida José Atarés se quedan sorprendidos al comprobar lo que está haciendo en el interior del calabozo.

Es precisamente su compañero de celda quien, mientras una subinspectora de Policía Nacional le toma declaración por otro asunto y en calidad de detenido, explica que tiene miedo porque su compañero de celda está consumiendo cocaína en el calabozo.

Dicha subinspectora pone en conocimiento de lo sucedido a los vigilantes de los calabozos y al acudir a comprobar qué pasaba ven a S.R. tirando algo al suelo. Se trata de algún tipo de droga que está consumiendo y cuyos restos todavía se ven en la colchoneta donde estaba sentado.

Al ver que tenía el puño cerrado le piden que lo abra y tras hacerlo ven que lleva una bolsita  de color trasparente que contiene en su interior dos trozos de sustancia vegetal marrón prensada, al parecer hachís. También lleva escondido un blister con dos comprimidos de Rivotril.

Tras preguntarle reconoce que estaba consumiendo es droga por tener un grado de dependencia, sustancia que había ocultado durante el cacheo previo y que sacó delante de su compañero de celda una vez estaba en los calabozos.

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