Los supuestos celos de un hombre de María de Huerva lo llevan a juicio por malos tratos: "No me dejaba ir a ningún sitio sola"

El encausado es policía y la Guardia Civil se incautó de varias armas que tenía en su vivienda, dos de ellas fabricadas de manera artesanal.
Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, junto a un vehículo oficial. / GUARDIA CIVIL
Un agente de la Guardia Civil, de espaldas, junto a un vehículo oficial. / GUARDIA CIVIL

La denuncia la presentó ella a las cuatro de la madrugada el pasado 12 de diciembre en el cuartel de la Guardia Civil de Casetas. En la denuncia, según ha podido saber HOY ARAGÓN, esa medianoche la víctima se personó en el Centro de Salud de María de Huerva.

Les dijo a los sanitarios que le atendieron que acababa de ser víctima de un supuesto delito de malos tratos habituales en el ámbito familiar por parte de su pareja.

Nada más denunciarlo, una patrulla de la Guardia Civil se personó en el centro de salud. La víctima, de 34 años de edad, relató -que acababa de tener una fuerte discusión con su pareja y que no era la primera vez.

R.P.B.  me agredió, dijo, agarrándome por el cuello y dándome varios golpes en el tórax. Mientras lo contaba enseñaba las erosiones y hematomas que, según el informe, eran bastante compatibles con lo que ella contaba.

Estos episodios, relató la víctima, no eran nuevos. Hace un mes, el denunciado, según la mujer, la insultó en repetidas ocasiones, le empujo y cayó fracturándose un dedo de un pie. "Esta noche también me ha pegado; me ha dado con el puño en el pecho y me ha cogió del cuello empujándome contra la puerta", contaba la presunta víctima.

En ese momento, añadió, le insultaba en repetidas ocasiones diciéndole  mientras la insultaba diciéndole “zorra, puta, eres como todas, una zorra y puta “. Momentos después, acabó marchándose de casa. Regresó horas después y la discusión continuó.

"Para que veas que yo la tengo más larga que tu marido"

Al volver, el acusado le dijo a la víctima, según declaración  de ésta, "si no veo a mis hijos te pego un tiro; yo iré a la cárcel, pero tu al cementerio". La mujer contó a los agentes de la Benemérita que su pareja es miembro en activo del Cuerpo Nacional de Policía.

"En casa tiene su arma reglamentaria y profesional, un rifle de caza, dos escopetas y dos pistolas artesanales no legales", contó la mujer. Los agentes de la Guardia Civil se presentaron en la vivienda familiar en Pinseque e informaron al acusado de los hechos. Él dejó que los guardias registrasen su vivienda y se llevasen temporalmente las armas que la mujer ya les había citado.

El hombre contó de manera espontánea a los agentes de la Benemérita que una de las armas artesanales fue un regalo que hace unos meses un amigo le hizo a su pareja. La fabricó para adiestrar a su perro con las detonaciones y que cuando se la entregó le dijo a ella: "Para que veas que yo la tengo más larga que tu marido".

La denunciante, respondiendo a las preguntas de los investigadores, recalcó que su pareja es muy celoso y que llegó a limitar mucho su vida social debido a dichos celos. "No me dejaba ir sola a ningún sitio", contaba.

Me aislé de amigos, aficiones e hizo que me quitase mis redes sociales, controlándome el teléfono móvil y llegando a decirme que me espiaba el Whatsapp desde su trabajo y que veía que estaba zorreando con todos", testificó la víctima, representada legalmente por Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen. Al final y en los próximos días este caso se dirimirá en una sala de vistas.

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