Crimen de Boggiero: el acusado se enfrentará en un solo juicio a dos acusaciones de asesinato

El juez instructor del caso ve relaciones entre los dos crímenes cometidos en la calle Boggiero mientras el acusado sigue negando su autoría siete meses después.
Imagen de la detención del presunto homicida en la calle Boggiero/ Cedidas a H.A,
Imagen de la detención del presunto homicida en la calle Boggiero/ Cedidas a H.A,

El cuerpo de Mariana N.V. apareció en medio de la calle Boggiero, desnuda de cintura para abajo y con manchas abundantes de sangre en la cabeza y en el entorno del ano. Esta mujer de nacionalidad búlgara, conocida por muchos en el barrio, sufrió, según testigos presenciales, una muerte muy violeta.

El único acusado del crimen, José Miguel O.C., fue interrogado por los agentes de Policía Nacional que recibieron el aviso y explicó que se había encontrado a la mujer tirada y que como le había pedido "vino, monedas y un porro", se había quedado con ella. Ya entonces, dijo a los investigadores, tenía las manchas de sangre por el cuerpo y estaba malherida.

Este hombre señaló a "tres moros", incluso dijo que llegó a ver cómo le daban una paliza a una mujer en un callejón de la Plaza de Santo Domingo. Añadió algo que hizo sospechar a los agentes y que ha sido clave en las indagatorias que tenían lugar ayer en presencia del acusado.

"¡Qué mala suerte tengo; ya se me murió un moro en mis brazos el otro día! Uno al que solía comprar hachís", decía a los policías. A raíz de esta frase, los investigadores del Grupos de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Zaragoza descubrieron que existía otra muerte violenta en la misma zona y meses antes. 

Concretamente, en un edificio de la calle Boggiero, en el número 152, donde el acusado pernoctaba alguna noche al no tener una vivienda reconocida y asegurar que vivía en la calle. Restos de sangre y de arrastre en el interior, así como manchas de la misma textura en la ropa del acusado le incriminaron en el crimen de Mariana y también, días después, en el de A.E.H., cuyo cuerpo apareció en el mes de marzo.

El informe forense detalló que el cuerpo sin vida del fallecido presentaba lesiones compatibles con una  luxación cervical que habría provocado su muerte. El cuerpo de A.E.H. se localizó en el interior del inmueble de la calle Boggiero 152, concretamente en el suelo de un patio interior del edificio y, en principio, se pensó que había sido un accidente.

La policía acabó atando cabos y relacionando ambos sucesos y pasó la información pertinente al juez de ambas muertes violentas, la de Mariana y la del hombre de nacionalidad marroquí conocido como 'el francés'.

Según los propios investigadores, las razones o explicaciones que aportó el detenido en los momentos previos a su detención fueron falsas, un encadenamiento de excusas "con el fin de eludir cualquier responsabilidad, siendo totalmente carentes de fiabilidad", según la información trasmitida en el informe al magistrado.

"Soy un buen cristiano y no hice nada"

Siete meses después de la muerte de Mariana en la calle Boggiero del céntrico barrio zaragozano de San Pablo, el acusado por este crimen ha vuelto a hablar tras hacerlo en el lugar de los hechos, Esta vez lo ha hecho en el transcurso de la indagatoria ante el juez.

Ha dicho que se considera un buen cristiano y que es incapaz de hacer algo así y que tan solo denunció que la mujer había recibido una paliza. Si estaba manchado de su sangre fue porque intentó limpiarle un poco con su ropa.

El acusado, representado por Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, lo ha vuelto a negar todo. Por su parte, el juez instructor ha dejado caer la posibilidad de que se celebre un único juicio con los dos crímenes, tanto el de Mariana, como el de 'el francés', atribuidos ambos al único acusado del caso que sigue en prisión preventiva.

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