El delincuente más habitual del Casco de Zaragoza que no deja de robar, traficar o acuchillar
Ha tenido que salir de la cárcel hasta en dos ocasiones en menos de un mes para sentarse en el banquillo de los acusados en dos salas de lo penal del Palacio de Justicia de Zaragoza. A sus 24 años, Riad R., nacido en Argelia, tiene ya un largo historial delictivo que aumenta cada vez que sale de cumplir alguna pena de prisión.
La mayoría de sus acciones no son computables a efectos de reincidencia y las penas a las que se enfrenta no pueden ser, de momento, sustituidas por una expulsión del país, pero todavía tiene pendiente un juicio por un delito que superó con creces los anteriores.
Y es que en junio de 2023, este delincuente con más de 20 antecedentes y defendido por Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen casi mata a otro joven en la calle Cerezo. La víctima, un chico marroquí de apenas 20 años recibió una cuchillada que le perforó el pulmón y le llegó muy cerca del corazón.
Su agresor le atacó porque, supuestamente, no podía pisar la calle. Todo apuntó a un conflicto por tráfico de drogas entre jóvenes marroquíes y argelinos. Cuando Riad R. fue a declarar, dijo que estaba borracho y drogado y no recuerda nada.
Lo cierto es que no fue fácil detenerlo. La Policía Nacional contó con la colaboración de agentes de policía Local de Deltebre, ya que este argelino huyó de Zaragoza en un coche con otros dos hombres para refugiarse lejos del alcance policial.
No lo consiguió y ahora está en prisión preventiva por tentativa de homicidio. De hecho esta podría ser la principal razón de su huida, evitar la cárcel a la que sabía que se iba a enfrentar, sobre todo porque en un primer momento pensaba que había matado a su víctima.
Mientras convive con otros reclusos vinculados al tráfico de drogas y a agresiones de diversa índole, Riad R. va a los juzgados y se enfrenta a penas menores. La penúltima vez, por salir de un portal de la calle Cerezo donde vivía en posesión de un bote que contenía 35 pastillas y 15 trozos de pastillas de trankimazin, con un peso neto, según informe pericial de 10,98 gramos.
En total, una caja conteniendo un total de 119 pastillas de Rivotril con un peso neto, según informe pericial de 19,04 gramos, cuatro envoltorios de resina de cannabis con un peso neto de 3,25 gramos y manipulando un envoltorio de papel de aluminio conteniendo 35,42 gramos de cogollos de cannabis, así como un cuchillo con restos de sustancia marrón, una báscula de precisión con restos de sustancia marrón, un rollo de papel de aluminio y tres teléfonos móviles.
Un equipaje más propio de un traficante habitual que además se encuentra en situación irregular en territorio nacional. Nunca queda acreditado en los juicios a los que asiste que el acusado tenga o carezca de arraigo personal, familiar, social o laboral. Llevaba encima casi 300 euros en narcóticos.
SIN CONDENA POR INCOMPARECENCIA DE LAS VÍCTIMAS
Por el tema de las pastillas, un juez le ha condenado a un año de prisión y una multa de quinientos euros con la responsabilidad personal subsidiaria de diez días para el caso de impago o insolvencia. Ha sido el único juicio al que se ha enfrentado últimamente porque tenía otra citación, pero lo se ha podido localizar a las víctimas de un robo de un patinete eléctrico que perpetró en la misma zona.
En aquella ocasión persiguió, junto a otra persona que no fue identificada, a la pareja víctima de este hecho hasta un portal hiriéndole a él con un cuchillo de grandes dimensiones en la pierna. Meses después asestaba una puñalada casi mortal al chico marroquí. Un juicio por intento de asesinato que todavía está por celebrarse y que podría suponer para Riad R. una larga condena o su expulsión.