Una denuncia por ruidos lleva a la policía a un local ilegal en Zaragoza donde tenían drogas y armas

El local ya había sido precintado antes al no cumplir la normativa y la policía sospecha que desde ahí podrían llevar un negocio de menudeo.
Imagen de agentes de la Policía Local de vigilancia en el Barrio de Valdespartera /H.A.
Imagen de agentes de la Policía Local de vigilancia en el Barrio de Valdespartera /H.A.

Fueron los vecinos de la calle Santa Nunila, en el zaragozano barrio de Santa Isabel, quienes se despertaron sorprendidos el pasado sábado por los ruidos que provenían de un local en la planta calle de un edificio de la zona.

Según ha podido saber HOY ARAGÓN, estos vecinos fueron los que llamaron a la Policía Local de Zaragoza y, desde la Sala 092, rápidamente desplazaron a la zona a una patrulla para investigar lo sucedido. Los ruidos provenían de una bajera que previamente ya había sido clausurada por incumplir la las normas municipales de nivel legal y reglamentario que regulan la actividad urbanística.

Se trataba de un local que se usaba por un grupo de jóvenes como si fuera una peña, algo que ya de por si era ilegal, y eran habituales las fiestas con la consiguiente molestia para el vecindario. Los agentes, nada más llegar, llamaron a la puerta de este bajo y avisaron a sus moradores que iban a clausurar el local con un precinto de seguridad y les iban a denunciar por incumplir la normativa urbanística.

La sorpresa que se llevaron al inspeccionar el local

Una vez comunicada la sanción, identificaron a los seis jóvenes que se encontraban en la peña, dos mujeres y cuatro hombres. Al entrar en el local, lo primero que descubrieron fueron varias sustancias estupefacientes, tales como hachís y otra que les llamó poderosamente la atención, Ketamina.

Se trata de un fármaco sintético considerado una droga disociativa con un alto potencial alucinógeno. Un anestésico aprobado a nivel médico para uso en humanos y animales. El problema es cómo ese grupo de chavales consiguió Ketamina, ya que esta droga es de uso sanitario y necesita de receta. En la calle aparece mezclada y adulterada y no es tampoco fácil de conseguir.

Otra sorpresa que se llevaron los policías locales que realizaron la inspección fue que, junto a la droga encontraron diversos precursores y utensilios destinados para el tráfico y consumo de dichas sustancias, entre los que se encontraban varias básculas de precisión, pequeñas bolsas de dosificación, rollos de alambre de cierre, y varios grinders o pequeñas trituradoras cilíndricas. Primero, una droga potente y peligrosa de difícil acceso y después material que les hacía pensar que podrían dedicarse al menudeo o pequeño tráfico de estupefacientes desde esa peña. 

La droga no fue lo único que se encontraron

El registro de la peña no terminó ahí ya que, minutos después y tras incautarse de lo que ya habían descubierto, localizaron una carabina de cuarta categoría, calibre 4,5 mm con su munición, una maza metálica y un puño americano, esta última considerada arma prohibida.

Armas y drogas en una peña que ya tenía una orden de clausura; los policías realizaron las correspondientes diligencias a la autoridad judicial poniendo a disposición los efectos decomisados, así como la identificación de los implicados como posibles autores de un delito contra la salud pública, todos ellos con vivienda conocida en Zaragoza. Tras este informe derivaron la investigación por competencias a la Policía Nacional, que ya se ha hecho cargo del caso.

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