El detenido por el crimen machista en Zaragoza: aún sin declarar a la juez e ingresado por ingerir amoniaco
El Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía en Aragón apura estas horas para cerrar la investigación del asesinato de Eugenia Mercedes, la mujer de 49 años que murió acuchillada este martes en su domicilio de la calle Privilegio de la Unión, en el barrio zaragozano de San José. La intención de los agentes es remitir el atestado a la autoridad judicial este jueves por la mañana, aunque todavía no han podido tomar declaración al principal investigado, Abel Martínez, de 62 años.
El detenido permanece ingresado en el Hospital Miguel Servet bajo custodia policial después de haberse autolesionado ingiriendo amoniaco instantes antes de su arresto. Su estado es estable y su vida no corre peligro, según fuentes de la investigación. En función de su evolución, la titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Zaragoza valorará si este jueves se desplaza con la comitiva judicial al propio hospital para interrogarlo allí mismo.
Será también la jueza quien decida sobre su situación personal y si decreta su ingreso en prisión provisional. En ese caso, el traslado al centro penitenciario se produciría en el momento en que Abel Martínez reciba el alta médica.
Una discusión, una puerta reventada y una botella de amoniaco
El crimen se produjo en torno a las 8.30 de la mañana del martes, tras una fuerte discusión en el interior del domicilio que llevó a varios vecinos a llamar a la Policía. La primera patrulla que llegó al portal intentó acceder a la vivienda, pero el hombre se negó a abrir. Los agentes se vieron obligados a emplear la fuerza y llegaron incluso a golpear la puerta con las porras hasta abrir un boquete que les permitió entrar.
Dentro del piso encontraron a Eugenia Mercedes tendida en el suelo, ensangrentada y con signos evidentes de haber sido apuñalada. Los policías intentaron reanimarla mientras llegaban los servicios sanitarios, pero sus esfuerzos resultaron inútiles. En la vivienda también estaba Abel Martínez, que sujetaba una botella de amoniaco, el mismo producto que habría ingerido poco antes.
Los vecinos del número 23 de la calle Privilegio de la Unión afirman que en alguna ocasión la habría amenazado de muerte y que la Policía ya había acudido otras veces al inmueble. Pese a ello, no constan denuncias previas por malos tratos ni ninguno de los dos figuraba en el sistema Viogén, la base estatal que registra y coordina los casos de violencia de género.
La autopsia, clave en el caso
El cuerpo de Eugenia fue trasladado el martes por la Hermandad de la Sangre de Cristo al Instituto de Medicina Legal de Aragón, donde los forenses le han practicado la autopsia. El informe detalla la causa exacta de la muerte y el alcance de las lesiones sufridas, entre ellas varias heridas producidas por arma blanca.
Ese resultado será incorporado al atestado que el Grupo de Homicidios remitirá a la jueza, y se convertirá en una de las piezas clave para sostener la acusación por un nuevo crimen machista que sacude a Zaragoza.


