Entran a robar en dos viviendas en Zaragoza y uno de los ladrones se deja el teléfono móvil encima de la cama
Sucedió el pasado lunes en dos viviendas del zaragozano barrio de Delicias. Una patrulla de Policía Nacional es alertada por una empresa de seguridad. Los trabajadores del control de cámaras de esta empresa dicen a los agentes que han visto a personas que podrían ser asaltantes a través de las cámaras de videovigilancia en el interior de la vivienda.
Esta llamada tenía lugar el pasado lunes en torno a la una de la madrugada. Los agentes acuden a la calle del aviso y se encuentran la vivienda cerrada y las alarmas acústicas en reposo. Después de esta comprobación, avisan a la empresa de seguridad de la aparente ausencia de incidencia alguna.
Media hora más tarde y según ha podido saber HOY ARAGÓN, reciben un nuevo aviso de la central de alarmas y explican que han visto a cuatro personas en el interior de otra casa y los policías, que no estaban lejos de este nuevo domicilio acuden llegando en escasos minutos.
Allí se encuentran a la dueña que les permite el acceso a la misma para que hagan una primera inspección y así comprobar qué es lo que sucede. Los policías, una vez dentro, oyen ruidos en la planta superior y al subir no encuentran a nadie. Añaden que no ven signos de que la puerta de la terraza haya sido forzada, el lugar de acceso que, sospechan, han podido utilizar los intrusos.
La dueña no acierta a decir en un primer momento si le han robado algo tras entrar y mirar en varias habitaciones ya que la casa está en obras y eso le dificulta un poco la revisión, pero si que dice a los policías nacionales que se da cuenta de que han arrancado los sensores de movimiento del sistema de alarma.
En las imágenes de la cámaras de seguridad aportadas posteriormente a la policía se observa hasta a cuatro personas ataviadas con chándal y capucha puestas que revisan en varias habitaciones del inmueble. A uno de ellos se le ve a través de un espejo que refleja su presencia en una de las estancias de la casa.
"ESTE TELÉFONO MÓVIL NO ES MÍO"
No encuentran aparentemente que se hayan llevado en una primera revisión ni destrozos en el interior, ni siquiera en las cerraduras. Lo que si descubre uno de los policías que revisa cada espacio de la vivienda es un teléfono móvil en la cama de la habitación de la planta superior por donde se supone que han accedido.
La testigo que avisa a la policía explica que es la hija de la propietaria del piso que actualmente se encuentra en obras y que hace seis días, última vez en la que había estado en la vivienda, había dejado tras irse todo cerrado y con los sistemas de alarma activados.
Añade que no sabe quiénes son los que salen en las imágenes de las cámaras de seguridad ya que solo ella y su madre tienen llaves de la casa. Tras una segunda revisión se da cuenta que han arrancado el cuadro de las alarmas y cortado los cables que activan el sonido y los detectores de presencia.
Tras varias revisiones y la intervención de la Policía Científica, la hija de la dueña cuenta que no echa nada de menos. Tras establecerse un dispositivo de búsqueda por parte de la policía un vecino avisa a los agentes de la presencia de dos personas agazapadas con linternas en una zona común de unas viviendas cercanas a la suya.
Los dos detenidos, A.B.Y. y K.B., de nacionalidad argelina, defendidos por los letrados Luis Ángel Marcen y Carmen Sánchez, llevaban encima dinero de curso legal de otros países así como un teléfono móvil. Uno de ellos tuvo que ser trasladado al hospital tras intentar huir y resistirse a ser detenido cuando fue localizado por los agentes.

