Esta es la sanción que un juez ha puesto a dos jóvenes por apalear a dos chicos para robarles

Los acusados al ser detenidos dijeron que no se conocían y uno de ellos llegó a asegurar que fueron las víctimas las que le agredieron sin motivo

Enrique y Ricardo caminaban por la Avenida América en dirección a un bar cercano. Eran las cuatro de la madrugada, cuando tres jóvenes se dirigieron hacia ellos ellos y les amenazaron diciéndoles que les entregasen todo lo que llevaban encima.

al principio, ambos pensaron que se trataba de una broma, pero se dieron cuenta que la cosa iba en serio cuando uno de los asaltantes le arrebató a una de las víctimas un sobre que llevaba en su bolsillo. Dentro del sobre llevaba la cantidad de 300 euros.

El sobre que llevaba el dinero que iba a entregar y que había reunido para la manutención de su hija iba dentro de la cartera y ésta calló en un forcejeo al suelo. Su dueño se apresuró a cogerla antes de que lo hiciesen sus atacantes.

Al verse acorralados empezaron a correr emprendiendo la huida y siendo alcanzados en la calle la Calle Fray Julián Garcés, donde les amenazaron de nuevo portando dos de ellos palos de madera que habían conseguido robándolo en la calle a unos trabajadores de la limpieza de la capital aragonesa.

Sin mediar palabra comenzaron a agredirles por todo el cuerpo y, en especial, en la cabeza. El objetivo, según las víctimas, de A.S. y R.Z. y un tercer individuo era el dinero que llevaban encima y para ello no dejaban de golpearles.

Enrique, tras recibir varios golpes en el cuerpo, cayó al suelo y fue cuando le quitaron el reloj y su teléfono móvil. Alguien presente en ese momento avisó a la Policía Nacional y una patrulla llegó a los pocos minutos al lugar deteniendo a dos de los tres supuestos agresores.

Antes de que se produjesen las detenciones, el tercer hombre al que los agentes no consiguieron detener porque emprendió la huida al oír las sirenas, se llevó consigo el sobre con los 300 euros de Ricardo y una gorra que llevaba Enrique.

Los policías recuperaron parte de los robado, como el teléfono y la gorra, pero no el sobre. Uno de los agresores fue descubierto escondido bajo una furgoneta en a calle Triana y cubierto de sangre. Las víctimas fueron trasladadas a un centro hospitalario con heridas de diversa consideración, como un traumatismo cráneo encefálico leve, hematoma e inflamación en cara y contusiones e manos y costillas que precisaron tratamiento quirúrgico.

Ambos tuvieron que estar más de un mes de baja en sus respectivos trabajos debido a los golpes recibidos tras el robo con violencia. Incluso una de las heridas dejó la secuela de una cicatriz de ocho centímetros y quedó pendiente de un tratamiento de rehabilitación.

Estaba escondido y sangrando pero dijo que no participó

A. S. , uno de los dos detenidos, aseguró a la policía que no conocía a R. Z. y que se encontraba en la Avenida de América para coger un taxi e irse a su casa. En ese momento vio una pelea en la que no participó y en la que estaban inmersos tres individuos.

Añadió que si corrió fue porque vio a la policía y tenía miedo al tener pendiente una expulsión. el otro de los detenidos dijo que solo llevaba dos años en Zaragoza y que no sabía de quién era lo que los agentes le intervinieron cuando le dieron alcance.

dijo que estaba en la calle y se le acercaron dos individuos que querían venderle droga y que, al no responderle, comenzaron a insultarle y a pegarle. Después huyó al ver a la Policía Nacional por miedo.

La versión de las víctimas es totalmente opuesta. Los hombres jóvenes y uno más se acercaron y les amenazaron para robarles. Los detenidos, que acudieron a juicio esta semana, uno de ellos representado por los letrados Carmen Sánchez y Luis Ángel Marcen, ya han sido condenados.

Cada uno se enfrentará a una pena de prisión de seis meses por robo con violencia y deberán indemnizar a las víctimas por el robo y las lesiones causadas con un total que ronda los 16.000 euros.

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