Fingen un robo de 9.000€ en El Burgo de Ebro y los pillan con las joyas a la venta

La propietaria denunció que habían entrado a robar en su domicilio
Un agente de espaldas. - GUARDIA CIVIL
Un agente de espaldas. - GUARDIA CIVIL

Una pareja en El Burgo de Ebro, Zaragoza, ha sido señalada por las autoridades tras descubrirse que fingieron un robo en su vivienda con el fin de estafar al seguro. La Guardia Civil ha detenido al hombre y ha abierto una investigación sobre la mujer por los presuntos delitos de simulación de delito y tentativa de estafa.

Los hechos se remontan al 4 de febrero, cuando la propietaria de una vivienda situada en una localidad de la provincia de Zaragoza presentó una denuncia alegando que habían entrado a robar en su domicilio. Según su testimonio, durante una breve salida nocturna para pasear al perro (entre las 21:30 y las 22:00 horas del día anterior), alguien habría accedido al interior de la vivienda y sustraído un joyero con contenido valorado en 9.000 euros, así como 1.000 euros en efectivo.

En la denuncia, la mujer explicó que las joyas robadas pertenecían en parte a un familiar de edad avanzada, y que el presunto autor o autores del robo podrían haber accedido a la vivienda a través del patio de una casa colindante, propiedad de ese mismo familiar. Cabe destacar que dicho inmueble se encontraba deshabitado, ya que la persona en cuestión reside en un centro para personas mayores.

Tras recibir la denuncia, la Guardia Civil del puesto de El Burgo de Ebro inició una investigación. Como parte del procedimiento, los agentes realizaron una inspección técnica ocular en el domicilio, donde no hallaron signos evidentes de forzamiento o daños recientes. Los desperfectos observados en el marco de la puerta principal parecían corresponder al desgaste habitual por el paso del tiempo, lo que empezó a generar dudas entre los investigadores sobre la veracidad de los hechos relatados.

Las sospechas aumentaron al analizar las declaraciones de la pareja de la denunciante, que reside con ella en el mismo domicilio. Se detectaron varias contradicciones entre su testimonio y el de la mujer, lo que llevó a los agentes a profundizar en sus indagaciones.

Posteriormente, se realizaron gestiones en diversos establecimientos dedicados a la compraventa de joyas, con el fin de averiguar si algunas de las piezas sustraídas habían sido puestas en circulación. Los resultados confirmaron las sospechas: aproximadamente un mes después de la supuesta sustracción, el hombre había vendido parte de las joyas en un comercio especializado. Las piezas coincidían plenamente con las que la denunciante había declarado como robadas y pertenecían al familiar mencionado.

Además, los investigadores comprobaron que la pareja también había informado del presunto robo a su compañía aseguradora, con el objetivo de obtener una compensación económica por los objetos supuestamente sustraídos. Este intento de cobro, sumado a los indicios acumulados, reforzó la hipótesis de que se trataba de una denuncia falsa.

Una vez recopiladas todas las pruebas necesarias, la Guardia Civil procedió a actuar. El 19 de julio, el varón fue detenido por los delitos de simulación de delito y tentativa de estafa. La mujer, por su parte, ha sido investigada por los mismos cargos, aunque no se ha ordenado su detención en esta fase del proceso.

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