El funcionario de prisiones acusado de aceptar sobornos en la cárcel de Zuera: declarado no culpable
Había muchas dudas respecto a lo que podía decidir un jurado popular que esta mañana, tras cuatro intensos días de juicio, recibía las 20 preguntas del objeto del veredicto. Una vez en la sala, hace apenas unos minutos, lo leían delante de los dos acusados.
Se podía dar cualquier resultado y a lo largo de las vistas se habían producido varias declaraciones de testigos, algunas de ellas con muchas contradicciones. Y eso precisamente es lo que el jurado ha tenido en cuenta. El resumen de su veredicto es que había indicios de que ambos encausados pudieron haber participado como implicados en una red que introducía ropa, 'móviles' y otros objetos en prisión a cambio de dinero para el funcionario público.
Al final para los nueve miembros de dicho jurado eran indicios y no pruebas concluyentes. Por eso, en la lectura, justo al final, han declarado no culpables a D.A. y a F.G.. Al primero, el funcionario de la prisión de Zuera, de haber recibido en provecho propio pagos por colar objetos en prisión. Y al segundo, de haberle entregado ese dinero.
Un veredicto que pone fin, según Fernando Lacruz, abogado del funcionario de la cárcel de Zuera, a tres años de infierno en los que, según ha explicado, su cliente ha estado mucho tiempo de baja y ha sufrido mucho en fase de instrucción del caso. "No sabéis lo duro que ha sido para él y para mi; estar en una situación así... Ha sido casi insoportable", decía Lacruz tras la lectura del veredicto.
"Se acabó el infierno"
Por su parte, D. A. salía de la sala tras abrazar a su abogado y a dos compañeros de la prisión zaragozana. No ha querido haber ningún tipo de declaración, aunque si se ha dirigido a los periodistas presentes y les ha dicho, textualmente, "se acabó el infierno".
Ahora habrá que esperar a la sentencia que dicte la magistrada que ha presidido la sala donde se ha llevado a cabo el juicio, que será acorde con el veredicto del jurado y publicara la inocencia de los encausados y su absolución, retirando los cargos por los que les acusaban.

