Golpes, gritos y huida: el violento secuestro de un bebé en Zaragoza que acaba en los tribunales
Este jueves 30 de abril, en torno a las 09:30 horas, comienza el juicio en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma contra un padre y un abuelo que están acusados de secuestrar presuntamente al hijo del primero. Los hechos se produjeron en octubre del año 2022, concretamente en el Monasterio de Piedra de Zaragoza. Además, en el caso hay un tercer procesado por facilitarles un domicilio en el que ocultarse mientras se sucedía el rapto.
La Fiscalía pide para el padre del bebé una pena de siete años de cárcel como supuesto autor de delitos de detención ilegal y de maltrato. Por otro lado, para el abuelo paterno pide cinco años de prisión y una multa. Según lo que cuenta la acusación, ambos individuos abordaron a la madre del bebé, que es la expareja del padre del menor, con el objetivo principal de llevarse a su hijo.
La madre sufrió violencia en el rapto del bebé
En aquel momento el bebé solamente tenía un año de edad. Durante el forcejo, la madre se negaba a entregar a su hijo y evitaba en todo momento que se lo arrancaran del carrito donde lo llevaba. Supuestamente, el padre comenzó a agredir a la madre propinándole patadas. Al mismo tiempo, el abuelo cogió del pelo a la mujer y estampó su cabeza contra el suelo varias veces para conseguir que soltara al niño.
En mitad del pánico y los gritos, el padre tiró de forma brusca del brazo del bebé, y por lo tanto, terminó arrebatándoselo a su madre. El padre y el abuelo implicados en el caso se llevaron al bebé y huyeron en el coche, según indica el Ministerio Público. Ambos emprendieron una huida que terminó a cientos de kilómetros, en la localidad madrileña de Parla.
Respecto al tercer acusado en el juicio, cuando el rapto del menor ya se había realizado, les facilitó a ambos hombres los medios para evitar que el bebé fuera localizado por la madre y las autoridades. Lo que hizo fue darles un número de teléfono distinto para comunicarse y un domicilio en el que esconderse mientras se realizaba la búsqueda del bebé. Además, se les entregó también un coche con el que desplazarse.
El propietario de dicho piso está acusado de un delito de encubrimiento, ya que el Ministerio Público considera que facilitó deliberadamente el vehículo, el garaje y la vivienda para ocultar al niño y a sus captores. Gracias a la rápida intervención de la Guardia Civil, el niño fue localizado y de inmediato fue devuelto a su familia materna. Las autoridades procedieron después a la detención de los sospechosos.

