Tragedia en una granja de Zaragoza: un incendio mata a 1.500 lechones y 25 madres
Un incendio declarado a primera hora de este domingo ha calcinado parte de una explotación porcina en Sancho Abarca, pedanía de Tauste, y ha provocado una elevada mortandad de animales. El fuego se originó en varias naves de la granja y, aunque las labores de extinción permitieron controlar la situación en pocas horas, el balance es grave: han muerto 1.500 lechones y 25 madres de cría, según los primeros datos facilitados tras la intervención.
El aviso llegó a los Bomberos de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) alrededor de las 9.00 horas, lo que activó un despliegue inmediato de recursos en una zona de fuerte actividad ganadera. Hasta el lugar se desplazaron dotaciones de los parques provinciales de Tauste, Ejea de los Caballeros y Tarazona, con el objetivo de frenar el avance del fuego y evitar que se propagara a otras instalaciones próximas.
En la intervención se movilizaron distintos vehículos y equipos de trabajo adaptados a un escenario especialmente complejo por el tipo de edificación y el material combustible habitual en este tipo de explotaciones (aislamientos, instalaciones eléctricas, conducciones, elementos plásticos y almacenamientos auxiliares).
Los bomberos trabajaron con una Bomba Urbana Ligera (BUL), una Nodriza para garantizar el suministro de agua y una Bomba Urbana Pesada (BUP), un operativo pensado para combinar maniobrabilidad, caudal y potencia en un incendio que exigía rapidez y capacidad de ataque.
Las primeras actuaciones se centraron en contener las llamas y rebajar la temperatura para facilitar el acceso al interior, al tiempo que se aseguraba el perímetro para impedir que el fuego saltara a otras estructuras. Según fuentes del operativo, el incendio ha quedado extinguido, aunque durante la mañana se han mantenido trabajos de remate y enfriamiento para eliminar posibles puntos calientes y reducir el riesgo de reactivación.
El siniestro ha afectado a dos naves de la explotación, que han sufrido daños directos por las llamas y por el humo. La elevada cifra de animales fallecidos evidencia la rapidez con la que se desarrolló el incendio y la dificultad de evacuar a tiempo a los lechones y a parte de las madres de cría, especialmente en instalaciones cerradas y con alta densidad.
Por el momento no han trascendido las causas del fuego y será la investigación posterior la que determine el origen del incendio, así como el alcance exacto de los daños materiales. Mientras tanto, el suceso vuelve a poner el foco en la vulnerabilidad de las explotaciones intensivas ante emergencias de este tipo y en la importancia de los sistemas de detección, compartimentación y respuesta temprana para minimizar las consecuencias.


